Dos prófugos por la estafa a abuelos aparecieron en un lugar inesperado
La estafa a jubilados y pensionados que conmociona a Resistencia sumó un nuevo capítulo: los dos prófugos que faltaban fueron ubicados en un punto clave de la ciudad. La causa ya tiene tres detenidos y más de una docena de víctimas, pero lo que se investiga sobre el destino del dinero es lo que nadie esperaba.
La Policía de Cibercrimen de Resistencia detuvo a los dos prófugos que faltaban en la causa por una serie de estafas que tiene al menos 12 adultos mayores como presuntas víctimas. Con estas detenciones, ya son tres las personas alojadas en unidades policiales por el caso.
Fuentes policiales informaron a LA VOZ DEL CHACO que el operativo se desplegó en distintos puntos estratégicos de Resistencia, con móviles y personal abocado a recorridas, vigilancias y controles. Los investigadores establecieron que los sospechosos se desplazaban por avenida Soberanía Nacional, a la altura de Lynch Arribálzaga, y reforzaron la vigilancia en esa zona.
Al llegar al lugar, los efectivos identificaron a dos hombres con características similares a las buscadas. Tras las medidas de seguridad correspondientes, se confirmó que se trataba de Mauricio Canteros (40) y Eduardo Hernández (32), quienes fueron trasladados previo paso por la División Medicina Legal y notificados de su detención conforme a las medidas judiciales vigentes.
La maniobra que investigan
La causa se originó a partir de una alerta del Nuevo Banco del Chaco (NBCH) por operaciones consideradas sospechosas. El equipo de Monitoreo Transaccional y Fraude de la entidad logró vincular al menos 12 denuncias registradas en distintas localidades con movimientos económicos por más de $23 millones que están bajo investigación.
Según la hipótesis que manejan los investigadores, los sospechosos se presentaban ante las víctimas con vehículos, credenciales o indumentaria que simulaba pertenecer a distintas empresas para ganarse su confianza y poder ingresar a sus domicilios. Una vez adentro, habrían utilizado los teléfonos celulares de los adultos mayores y solicitado reconocimientos biométricos para gestionar créditos y transferir después el dinero a cuentas vinculadas a los investigados.
Canteros había sido señalado como el presunto jefe de la organización —según publicó N9— y esta semana había logrado escapar durante un operativo en Resistencia, cuando huyó por los techos al advertir la presencia policial. Finalmente, tanto él como Hernández se presentaron ayer ante las autoridades.
La investigación continúa a cargo de la Policía de Cibercrimen y la fiscalía interviniente, que buscan establecer el alcance total de las maniobras, identificar a posibles nuevos involucrados y determinar si existen más víctimas.
