Dos sanjuaninas llevaron el cannabis medicinal a Rosario y volvieron con una distinción bajo el brazo
Rocío Paz y Julieta Morales viajaron a Rosario para exponer en el congreso de cannabis más importante del país. Una habló de los obstáculos legales que frenan a las organizaciones; la otra presentó un trabajo sobre el estigma laboral. Y hubo una distinción que nadie esperaba.
Dos profesionales sanjuaninas se metieron de lleno en uno de los debates más calientes del sector cannábico. Rocío Paz y Julieta Morales participaron del I Congreso Internacional y IV Congreso Nacional de Cannabis, que se realizó en Rosario y reunió a especialistas de distintas disciplinas para discutir usos terapéuticos, investigación, legislación y desarrollo industrial.
La presencia local no pasó desapercibida. Paz es abogada e integra la Asociación Civil Red Federal de Abogacía Cannábica (ARFAC), mientras que Morales es licenciada en Hemoterapia y diplomada internacional en Cannabis. Las dos llevaron la voz de San Juan a un ámbito donde confluyen miradas científicas, sanitarias y jurídicas sobre un sector que no deja de generar discusiones regulatorias.
El eje jurídico que complica a las organizaciones
En su exposición, Paz puso el foco en un problema que atraviesa a las entidades cannábicas de todo el país: las dificultades que aparecen cuando las normas nacionales tienen que aterrizar en cada provincia. Según la síntesis difundida sobre su intervención, el punto central fue cómo se trasladan esas regulaciones al ámbito local y qué obstáculos encuentran las organizaciones en el camino.
La cuestión no es menor. La implementación efectiva de cualquier marco regulatorio depende de que existan reglas claras para el funcionamiento de estas entidades y de que las provincias adapten sus propios marcos. Sin ese paso, la distancia entre lo que dice la ley y lo que pasa en la práctica sigue siendo enorme.
El estigma laboral, bajo la lupa científica
Morales, en tanto, presentó un póster científico sobre un aspecto menos discutido pero igual de sensible: el estigma laboral asociado al consumo de cannabis. Su trabajo cruzó la discusión con derechos, salud y percepciones sociales, en un contexto donde el uso medicinal y las políticas de drogas continúan generando debates técnicos y regulatorios.
La mirada desde el campo sanitario apunta a una problemática concreta: cómo el estigma incide en el acceso al empleo y en la valoración social de quienes consumen cannabis, incluso cuando el uso es terapéutico.
Un reconocimiento para ARFAC
La participación sanjuanina también dejó una marca institucional. ARFAC recibió una distinción por un trabajo científico vinculado con la regulación del cannabis medicinal en Argentina. La mención llegó en un escenario donde el marco normativo y el acceso terapéutico ocupan un lugar central en la agenda del sector.
El dato adquiere relevancia porque el desarrollo de estas discusiones condiciona tanto la investigación como la aplicación práctica de las políticas públicas. Lo que se debate en congresos como el de Rosario termina impactando, tarde o temprano, en el acceso real de los pacientes.
Una agenda que sigue abierta
El congreso reunió a especialistas de distintas disciplinas y dejó planteada una agenda de seguimiento sobre uso medicinal, avances científicos, políticas de drogas y desafíos legislativos. En ese marco, la experiencia sanjuanina se insertó en un debate que combina regulación, evidencia científica y organización institucional.
La continuidad de esas discusiones dependerá de cómo evolucionen las normas y de la capacidad de cada jurisdicción para aplicarlas en su propio territorio. Por ahora, las profesionales sanjuaninas ya dejaron su posición sobre la mesa.