Dos semanas con el agua hasta la cintura: el barrio chaqueño que se arma pasarelas para no quedar aislado
El agua no baja y las familias del barrio Club Náutico ya perdieron casi todo: los animales, los muebles y las herramientas con las que vivían. Ahora reclaman lo básico para aguantar, pero la asistencia que reciben no alcanza y hay un plazo oficial que preocupa a todos.
En el barrio Club Náutico, en Barranqueras, unas 75 familias abandonaron sus casas y llevan dos semanas viviendo en refugios improvisados, rodeadas de agua estancada, barro y basura. El desborde de un riacho del Paraná convirtió las calles en cursos de agua y los vecinos debieron armar pasarelas con pallets para poder moverse de un lado al otro.
Algunos levantaron ranchos precarios con nylon y chapas. Mientras tanto, intentan rescatar lo poco que quedó de sus viviendas: muebles, colchones, electrodomésticos y herramientas de trabajo que el agua arruinó. Las inundaciones en Chaco mantienen en una situación crítica a cientos de familias que debieron dejar sus hogares por la crecida de los ríos.
Los animales, otra pérdida que golpea el bolsillo
El impacto es especialmente duro para quienes viven de la pesca y de la cría de animales. Muchos perdieron chanchos y caballos, que usaban para alimentarse o para conseguir ingresos. Sin esos animales, la reconstrucción se vuelve cuesta arriba.
La falta de elementos básicos se transformó en una de las urgencias más grandes. Los vecinos reclaman camas, colchones, ropa seca, alimentos, pañales y repelentes para proteger a los chicos de la gran cantidad de mosquitos. También advierten por el riesgo sanitario que implica el agua estancada, que permanece en la zona desde hace dos semanas.
“No tengo plata para afrontar los gastos”
En diálogo con TN, una de las mujeres afectadas contó que vive con sus cuatro hijos y que necesita ayuda para reconstruir su casa. Recibió algunas chapas del municipio, pero tuvo que comprar otras por su cuenta y aseguró que no tiene dinero suficiente para afrontar los gastos.
La asistencia oficial también generó cuestionamientos entre los damnificados. Si bien reconocieron la presencia de cuadrillas municipales y la entrega de algunos elementos, varios vecinos señalaron que la ayuda resulta insuficiente frente a las pérdidas sufridas.
El agua no bajaría en los próximos diez días
Según fuentes oficiales, el nivel del agua no descendería durante los próximos diez días, por lo que las familias deberán seguir en condiciones precarias. El impacto se extiende a toda la provincia: más de 2.200 personas fueron evacuadas en Chaco y cerca de la mitad dejó sus hogares por sus propios medios.
Los vecinos temen que, cuando el agua finalmente retroceda, aparezcan nuevos problemas sanitarios y deban enfrentar una reconstrucción que muchos no pueden costear.