Dos senadores votaron contra las inversiones y un diputado los destrozó: "Mandas imbéciles"
Santa Cruz se quedó con dos votos en contra de un régimen que promete inversiones y trabajo, y desde La Libertad Avanza no lo dejaron pasar: el diputado que salió a cruzarlos usó palabras que no se escuchan seguido en el Congreso. Qué proyecto rechazaron y qué beneficios quedan en juego.
La sesión del Senado dejó un sabor amargo en Santa Cruz y la reacción no tardó en llegar. El diputado nacional Jairo Guzmán, de La Libertad Avanza, salió a cruzar a los senadores José María Carambia y Natalia Gadano por haber rechazado el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), el proyecto que la Cámara alta aprobó este jueves.
Lo hizo con dureza, desde sus redes sociales, y sin medir demasiado las palabras. El legislador consideró que la postura de los dos representantes santacruceños atenta contra los intereses de la provincia y les dedicó calificativos de todo tipo.
El descargo completo
En su publicación, Guzmán escribió: “Hay que ser un hdrmp (SIC) para votar en contra del progreso y la prosperidad de los santacruceños”. Y agregó que “los únicos que se animaron a semejante cosa fueron los senadores de nuestra provincia”.
Más allá del enojo, el diputado defendió los alcances del proyecto al describirlo como “un proyecto que busca impulsar el desarrollo de las economías regionales para que las provincias tengan más inversiones y haya trabajo”.
El cierre de su mensaje fue todavía más filoso: “Esto pasa cuando mandas imbéciles al Senado”.
Cómo fue la votación
El RIIR, impulsado por el senador correntino Eduardo Vischi, jefe de la bancada de la Unión Cívica Radical, obtuvo un respaldo contundente en general: 60 votos a favor, dos en contra y ninguna abstención. Los únicos que se opusieron fueron justamente Carambia y Gadano.
La votación en particular también dejó un saldo amplio, con 46 votos afirmativos y 16 negativos. Después se aprobó por unanimidad un pedido de incorporación presentado por el senador chaqueño Jorge Capitanich al artículo 6, y en esa instancia el resultado volvió a repetirse: 60 a favor y dos en contra.
Qué busca el proyecto que rechazaron
El RIIR viene a complementar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que está pensado para megaproyectos. En este caso, los beneficios apuntan a empresas con inversiones productivas de menor escala relativa.
La iniciativa busca que las compañías puedan ampliar su capacidad de producción, sumar tecnología, ejecutar obras, mejorar la eficiencia energética y fortalecer actividades agropecuarias, industriales y de servicios exportables.
El esquema fija un piso de inversión de 12 millones de dólares para las empresas que superen los límites de la categoría de mediana empresa tramo 2. Los beneficios alcanzan la compra de bienes muebles nuevos y la ejecución de obras productivas, aunque deja afuera las inversiones financieras, de portfolio y los bienes de cambio.
Los incentivos, punto por punto
Uno de los ejes centrales es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, que permitiría recuperar fiscalmente lo invertido en plazos más cortos. Para determinados bienes muebles el mecanismo contempla dos cuotas anuales, mientras que algunos equipamientos vinculados al riego agrícola y a la eficiencia energética podrían amortizarse en una sola cuota.
También se prevé la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA generados por las inversiones alcanzadas, con el objetivo de mejorar el flujo financiero de los proyectos.
El texto suma beneficios especiales para inversiones en sistemas de riego, equipos de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes, que podrán acceder al régimen sin importar el monto invertido.
Por último, establece que una misma inversión no podrá recibir al mismo tiempo los beneficios del RIIR y del RIGI, y excluye a las empresas con deudas fiscales exigibles o con antecedentes de condenas por delitos tributarios, cambiarios o de corrupción.