Dos sismos en 12 horas sacuden San Juan: el dato que pocos conocen
Dos temblores en menos de medio día pusieron en alerta a San Juan. ¿Qué magnitud tuvieron y por qué no se sintieron más fuertes? Enterate de los detalles que pocos conocen.
San Juan volvió a sentir el movimiento de la tierra, pero esta vez con una seguidilla que llamó la atención: dos temblores en apenas 12 horas. El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) confirmó los episodios, que superaron los 3 grados en la escala de Richter y mantuvieron en alerta a los habitantes.
¿Qué pasó en la madrugada?
El primer sismo se registró a las 23:21:23 del 16 de agosto. Su magnitud fue de 4 grados, con epicentro a 21 kilómetros al sudeste de Talacasto, 30 kilómetros al norte de la ciudad de San Juan y 48 kilómetros al noroeste de Caucete.
La profundidad fue de 111 kilómetros, un factor que explica por qué no se sintió con mayor fuerza en la superficie. Según la escala de Mercalli Modificada, la intensidad alcanzó el grado III en San Juan, lo que significa que fue percibido principalmente por personas en reposo, especialmente en ambientes tranquilos.
La réplica que llegó a la mañana
Casi 12 horas después, exactamente a las 11:11:19 del lunes 17 de agosto, un segundo movimiento sacudió la provincia. Su magnitud fue menor, de 3,1 grados, y el epicentro se ubicó a 32 kilómetros al noreste de la capital sanjuanina, 35 kilómetros al sudeste de Talacasto y 39 kilómetros al norte de Caucete. La profundidad, en este caso, fue de 106 kilómetros.
A diferencia del primer evento, el INPRES no informó una intensidad asignada en la escala de Mercalli Modificada para este segundo sismo.
¿Por qué tiembla tanto en San Juan?
Ambos episodios compartieron una característica: su considerable profundidad y la cercanía de sus epicentros con distintos puntos del territorio sanjuanino. El primero, además, fue el de mayor magnitud y llegó a ser percibido por parte de la población.
San Juan se encuentra en una de las principales zonas de actividad tectónica del país, por lo que estos movimientos son parte de su realidad geológica. Sin embargo, según los datos disponibles, ninguno de los dos eventos provocó daños materiales ni situaciones de emergencia.