Dos veces por semana entran con galletitas y leche: el pedido de una voluntaria que conmueve a Paraná
Dos veces por semana, un grupo de voluntarias recorre las habitaciones con galletitas y leche. Lo que hacen después, adentro del geriátrico de Paraná, es lo que una de ellas pidió que no se pierda.
El Hospital Geriátrico "Dr. Pascual Palma" de Paraná vivió una jornada especial este 1º de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores: recibió su primera ambulancia y un vehículo adaptado para trasladar a personas con movilidad reducida. La entrega se concretó en el Centro Provincial de Convenciones y estuvo encabezada por el ministro de Salud de Entre Ríos, Daniel Blanzaco, y el director del establecimiento, Esteban Sartore.
Pero detrás de los vehículos hay una historia que conmueve. Nelly Flores, integrante de la cooperadora y del voluntariado del geriátrico, habló con Elonce y dejó un mensaje que excede la donación: "No se olviden de los abuelos del Hospital Pascual Palma".
El valor de acompañar
Flores se mostró emocionada por la incorporación de los vehículos, aunque puso el foco en algo que considera esencial: el acompañamiento cotidiano a los internados. "Hay que entender que los abuelos quedan muy solos. Hay que acariciarlos, hay que hablarles", expresó.
La voluntaria explicó cómo funciona ese vínculo: "Necesitan la palabra, el cariño. Por ahí nos confunden con el hermano, la hermana, y ellos se ponen contentos, como que los visitan".
También agradeció la donación y los avances del hospital: "Estamos muy agradecidos al ministro por la donación al hospital. Por eso es mi emoción, porque el hospital ha progresado mucho".
Una familia grande
Flores destacó el vínculo que se construyó entre quienes forman parte del establecimiento. "Es como una familia grande para los abuelos que hemos hecho. Estamos trabajando bien", afirmó.
Consultada sobre los motivos que la llevaron a participar durante años, volvió sobre la soledad de los mayores: "Uno ve el cariño y se da cuenta de que los abuelos quedan solos. El niño tiene su madrina, su tía, su mamá, su papá, y los abuelitos, o nosotros, vamos quedando medio solos". Y agregó: "Vos ves que a veces van, los internan y los visitan de vez en cuando".
Galletita vainilla, leche y charla
Los voluntarios se organizan para concurrir dos veces por semana. "Nosotros nos turnamos dos días a la semana. Recorremos con la galletita vainilla, una leche, una charla", contó Flores.
La mujer también valoró el trabajo diario del personal: "A mí me emociona el compañerismo que hay entre los empleados del hospital, las enfermeras, todos".
Para ella, ese acompañamiento cobra más importancia al pensar en las necesidades afectivas durante la vejez: "Sabemos que vamos a llegar, ya estamos viejitos, entonces necesitamos el cariño, la caricia".
La invitación
Flores realizó una invitación abierta a quienes quieran acercarse: "Yo le digo a la gente que esté aburrida que los visite, en el horario de 15 a 17. Que les lleven una vainilla o algo, pero su presencia, que los vea, que los visite".
También mencionó que desde la cooperadora llevan adelante una colaboración de 2.000 pesos vinculada con un sorteo y agradeció a quienes acompañaron la iniciativa.
Antes de despedirse, dejó su mensaje final: "No se olviden de los abuelos del Hospital Pascual Palma".