Dos veces se escapó de la domiciliaria y la Justicia le puso un freno
La domiciliaria le pesaba y la rompió dos veces en septiembre. La Justicia de San Luis ya tomó una decisión que lo complica: lo que resolvió, adentro.
Un joven de 25 años acusado de incumplir dos veces la prisión domiciliaria que cumplía en San Luis fue enviado a prisión preventiva por 30 días. La Justicia tomó la decisión este jueves 1° de octubre, después de que venciera la prórroga de ocho días que había pedido la defensa para analizar la situación procesal del imputado.
Hasta que se resolvió la medida, el joven permanecía alojado en una dependencia policial. La domiciliaria le había sido impuesta a fines de julio, en el marco de una investigación que se inició por la denuncia de una adolescente de 15 años.
El llamado al 911 que precipitó todo
El último episodio que derivó en su detención ocurrió el 22 de septiembre. Una mujer llamó al 911 y alertó que el joven estaba fuera de la vivienda de calle Jujuy al 200, el lugar donde debía permanecer.
Efectivos de la Sección Motorizada del Comando Radioeléctrico montaron un operativo en la zona de 25 de Mayo y Rawson, lo localizaron y lo trasladaron a la Comisaría Seccional 4ª.
Pero no fue el único incumplimiento que investiga la Fiscalía de Género N°2. Según la acusación, el 3 de septiembre familiares de la adolescente vinculada a la causa ya lo habían visto en la vía pública, también en inmediaciones de 25 de Mayo y Rawson, pese a la orden que le prohibía salir del domicilio.
La investigación sumó además informes de controles realizados el 1° y el 16 de septiembre en la vivienda, cuando —según lo expuesto en audiencia— no se habría obtenido respuesta. Por los episodios del 3 y del 22, el Ministerio Público Fiscal le formuló cargos por dos hechos de desobediencia a una orden judicial.
Qué le atribuye la Fiscalía
La prisión domiciliaria había sido dispuesta por 60 días en el marco de una causa iniciada a fines de julio a partir de la denuncia de una adolescente de 15 años.
En esa investigación, la Fiscalía le atribuyó provisoriamente abuso sexual simple en grado de tentativa, amenazas simples y resistencia a la autoridad, además de las posteriores desobediencias. Las acusaciones están en etapa de investigación y no existe una condena contra el imputado.
Tras los nuevos episodios, la fiscal adjunta Mercedes García pidió modificar la medida de coerción al considerar que la prisión domiciliaria no había sido suficiente para garantizar el cumplimiento de las órdenes judiciales.
Entre los argumentos de la acusación se mencionaron posibles riesgos procesales y la necesidad de resguardar a la adolescente y a su entorno familiar. La defensa, en cambio, solicitó la prórroga constitucional de ocho días antes de que se resolviera la situación.Cumplido ese plazo, la Justicia hizo lugar a una medida más restrictiva y dispuso que el joven permanezca bajo prisión preventiva durante los próximos 30 días, mientras continúa la investigación.
La resolución no implica una declaración de culpabilidad. Se trata de una medida cautelar adoptada durante el proceso, que seguirá avanzando sobre los hechos originalmente denunciados y los posteriores incumplimientos que terminaron agravando la situación judicial del acusado.
