Dueño de Tulipán revela la dura realidad: “El negocio se cayó a pedazos y no lo estoy logrando”
El fundador de la marca Tulipán rompe el silencio y describe el devastador impacto de la crisis en su empresa. ¿Cómo pasó de 355 a solo 135 empleados y por qué asegura que “el negocio se cayó a pedazos”? Una confesión que revela la otra cara de la economía.
El empresario Felipe Kopelowicz, dueño de la icónica marca de preservativos, dio un crudo testimonio sobre el impacto de la crisis económica en su compañía. La situación lo obligó a reducir su planta de personal de 355 a 135 empleados, un recorte drástico que refleja la gravedad del momento.
En una entrevista con Radio con Vos, Kopelowicz calificó el escenario actual como “muy desafiante”, con caídas en las ventas de hasta el 50% en algunos rubros de su empresa. Aunque la línea de preservativos Tulipán mantiene un comportamiento más resiliente por su precio competitivo, otros sectores no corren la misma suerte.
¿Qué otros rubros están en crisis?
“Los otros rubros nuestros están muy atacados”, explicó el empresario. Se refirió específicamente a productos como elásticos para ropa interior y globos, que son de mano de obra intensiva. “Hemos achicado lamentablemente personal y el negocio se cayó a pedazos”, confesó con crudeza.
Esta declaración pone en evidencia cómo la desaceleración del consumo golpea incluso a industrias consideradas básicas o de primera necesidad, forzando reestructuraciones profundas.
La reforma laboral y el clima de incertidumbre
Consultado sobre la reforma laboral, Kopelowicz señaló que genera preocupación entre sus trabajadores, quienes “no entienden bien el alcance”. Sin embargo, para él, el problema de fondo es otro.
“Por ahí no pasa la situación, no pasa por la reforma laboral o no. Pasa porque a nivel económico haya consumo, pero no está pasando lo que dicen que tendría que pasar”, argumentó. Sostuvo que la clave está en la confianza: si la gente no se siente tranquila, no consume.
“Lo mismo que nosotros. Si no nos sentimos tranquilos, no invertimos. La gente, pobre, si no se siente tranquila, no consume. Va a ahorrar, se va meter en la casa”, analizó, describiendo un círculo vicioso que paraliza la economía.
Un diagnóstico duro: “Es todo mentira”
El dueño de Tulipán fue más allá en su crítica al evaluar la situación general. “Hoy no llegan. Tienen sueldo y salario, y no llegan”, remarcó sobre los trabajadores. “Entonces digo ¿De qué estamos hablando? Es todo mentira”, aseveró sin tapujos.
Finalmente, Kopelowicz admitió que la situación es una “preocupación permanente” entre los empresarios y compartió una reflexión personal que muestra el peso de la crisis: “Yo trato de cuidar a mi gente, a mi micromundo y la verdad es que no lo estoy logrando. Me siento decepcionado por mí porque no lo estoy logrando”.