Eclipse lunar: cómo se produce y por qué la Luna se tiñe de rojo
¿Sabés por qué la Luna se pone roja durante un eclipse? Te contamos cómo se produce este fenómeno y qué particularidad tendrá el del 28 de agosto.
El eclipse lunar del 28 de agosto será parcial y tendrá una magnitud de 0,93, un valor que lo dejará muy cerca de convertirse en total. Pero, ¿qué es exactamente un eclipse lunar y por qué la Luna puede verse roja?
Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna. En esa posición, nuestro planeta bloquea la luz solar que normalmente ilumina al satélite y proyecta una sombra sobre su superficie.
Sin embargo, no alcanza con que haya Luna llena. Para que el fenómeno se produzca, los tres cuerpos deben estar suficientemente alineados y la Luna debe pasar cerca de uno de los nodos de su órbita. Como esa órbita está ligeramente inclinada respecto del plano de la órbita terrestre, en la mayoría de las lunas llenas el satélite pasa por encima o por debajo de la sombra. Solo cuando coincide la posición adecuada, la Luna atraviesa la sombra y se genera el eclipse.
Umbra y penumbra: los dos tipos de sombra
La sombra terrestre tiene dos regiones: la umbra, la zona más oscura donde la luz del Sol queda completamente bloqueada, y la penumbra, una zona más tenue donde solo una parte de esa luz se oculta. Según por dónde pase la Luna, se producen tres tipos de eclipse: total, parcial y penumbral.
En un eclipse total, todo el disco lunar ingresa en la umbra y puede adquirir tonalidades rojizas o cobrizas. En uno parcial, solo una parte entra en la umbra, dejando una zona oscurecida y el resto con luz. En el penumbral, la Luna atraviesa únicamente la penumbra, por lo que el oscurecimiento es muy sutil y difícil de notar a simple vista.
¿Por qué la Luna se ve roja?
Uno de los aspectos más llamativos de estos fenómenos es el color que puede tomar el satélite. Durante un eclipse, la Luna no desaparece por completo, sino que puede verse roja, anaranjada o cobriza. La explicación está en la atmósfera terrestre.
Aunque la Tierra bloquea la luz directa del Sol, una pequeña parte de esa luz atraviesa la atmósfera y se desvía hacia la zona de sombra donde está la Luna. En ese recorrido, las longitudes de onda más cortas, como las del azul, se dispersan con facilidad, mientras que las rojizas logran atravesarla y llegan a la superficie lunar. Es el mismo fenómeno que tiñe de rojo los amaneceres y atardeceres.
¿Cada cuánto ocurre un eclipse lunar?
Los eclipses lunares no tienen una periodicidad anual exacta. Pueden darse varios en un mismo año o menos en otros. Se producen durante las llamadas temporadas de eclipses, que se repiten aproximadamente cada seis meses, cuando la geometría orbital lo permite.
El calendario de 2026 es un buen ejemplo: tendrá cuatro eclipses, dos solares y dos lunares. El 17 de febrero hubo un eclipse solar anular; el 3 de marzo, un eclipse lunar total; el 12 de agosto, un eclipse total de Sol visible desde España; y el 28 de agosto llegará el eclipse lunar parcial.
A diferencia de los eclipses solares, los lunares pueden verse desde prácticamente toda la mitad de la Tierra donde la Luna esté sobre el horizonte, lo que los hace mucho más accesibles para los observadores.