Finalmente, el presidente Donald Trump anunció desde los jardines de la Casa Blanca la nueva política arancelaria de los Estados Unidos, con la que espera recuperar el dinamismo de la economía e incrementar el empleo, al incentivar a las grandes compañías a invertir en territorio norteamericano.
Se espera que los anuncios provoquen un golpe en los mercados por el riesgo de generar una menor actividad económica que derive en una recesión, y provocar un alza de la inflación.
Como parte de esos anuncios, los productos argentinos, como el aluminio y el acero, pagarán un arancel del 10% para ingresar a los Estados Unidos.
La Argentina exporta unos u$s650 millones anuales por esos productos, que ahora se encarecerán.
Pero la medida impactará sobre todas las exportaciones argentinas a ese país, como las ventas de cítricos.
El nuevo esquema de aranceles recíprocos generalizados para todos sus socios comerciales comenzará a tener vigencia a partir de este jueves.
Fija un arancel mínimo del 10% para todos los productos que ingresen a EE.UU., incluyendo los provenientes de la Argentina.
Ese piso es muy superior a lo que pagan diversas exportaciones argentinas en la actualidad, lo que pone en duda la sostenibilidad de la venta de esos productos.
Tras explicar en detalle el nuevo esquema arancelario, Trump expresó: “Con estas acciones vamos a lograr hacer de Estados Unidos un gran país nuevamente. Trabajos y empresas volverán a nuestro país, romperemos barreras comerciales”.
Un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) describe las diferencias en los aranceles que pagan las exportaciones argentinas versus las importaciones americanas. Por ejemplo:
1. “En alimentos, Argentina grava la importación en un 16 por ciento, mientras que Estados Unidos tiene un arancel del 4,6 por ciento.
2. En químicos y productos industriales, Argentina cobra 8,1 por ciento y Estados Unidos impone un 0.3 por ciento.
3. En plásticos, el arancel local es de 11 por ciento frente al 1,4 por ciento del país norteamericano.
4. En textiles, la Argentina cobra la tarifa más alta, con 20,9 por ciento, mientras que en EE.UU se aplica un 6,1 por ciento.
5. En metales, la tarifa local es de 13,7 por ciento y el impuesto estadounidense es de apenas el 0.2 por ciento”.
Ante esta estrategia de Trump, el Gobierno buscará aprovechar su alianza estratégica con Trump para negociar excepciones a los aranceles, una gestión que desde Cancillería consideran que será ardua, especialmente luego de que en 2024 Argentina obtuviera superávit con EE.UU. por primera vez en casi dos décadas.
Durante el año 2024, Argentina experimentó un notable crecimiento en sus exportaciones hacia Estados Unidos, alcanzando un total de u$s6.395 millones, lo que representó un incremento del 13,2% en comparación con el año anterior. Este aumento contribuyó a que, por primera vez en 18 años, Argentina registrara un superávit comercial con Estados Unidos, con un saldo positivo de u$s232 millones.
Los principales productos exportados por Argentina a Estados Unidos en 2024 fueron:
Aceites crudos de petróleo: este producto lideró las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos, representando el 31,2% del total exportado. Naftas excluidas para petroquímicas: constituyeron el 3,3% de las exportaciones argentinas a Estados Unidos. Vinos no espumosos y mosto de uva: estos productos representaron el 2,9% del total de las exportaciones. En este contexto, l Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) publicó un informe detallado de 394 páginas que identifica los obstáculos que enfrentan las exportaciones estadounidenses al ingresar a mercados clave como China, Canadá, la Unión Europea, India, México, Japón y Corea del Sur. En este informe, Argentina es mencionada en la página 22, donde se dedica un análisis de cuatro páginas a las asimetrías existentes entre Argentina y Estados Unidos en términos de aranceles, tasas, prohibiciones y restricciones a las importaciones, barreras aduaneras y derechos de propiedad intelectual.
El informe de la USTR subraya las tensiones comerciales entre Argentina y Estados Unidos, enfocándose en las barreras que enfrentan las exportaciones estadounidenses debido a políticas y prácticas comerciales argentinas. Estas incluyen licencias de importación restrictivas, desafíos en la protección de derechos de propiedad intelectual y medidas que afectan negativamente el comercio bilateral.
Guerra comercial a gran escala
El aumento de aranceles dispuestos por Trump implica una guerra comercial entre Estados Unidos y las economías más poderosas del planeta: China, Unión Europea, Japón, India, Brasil, Canadá y México.
Estas naciones industrializadas también aumentarán sus barreras aduaneras, definiendo un escenario global sin antecedentes históricos.
La intención de Trump es acceder a los mercados en igualdad arancelaria, forzar a la instalación de empresas extranjeras en Estados Unidos, bajar los precios de los bienes de consumo masivo y aumentar la recaudación tributaria.
Trump aseguró que estas medidas permitirán que “los empleos y fábricas volverán a nuestro país” y señaló que se iniciará “una nueva era dorada en los Estados Unidos”.
Trump acusó al resto de los países de “aprovecharse de los Estados Unidos” y los acusó de “manipular la moneda en perjuicio del dólar”.
El presidente de EE.UU. dijo que impondrá un arancel del 25% a todos los autos fabricados en el exterior.
Trump adelantó que firmará una orden ejecutiva en la que establecerá aranceles recíprocos generalizados contra los socios comerciales de la potencia norteamericana.
“Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, de la historia de Estados Unidos”, sostuvo Trump.
Dijo que “con estas acciones vamos a lograr hacer de Estados Unidos un gran país nuevamente. Trabajos y empresas volverán a nuestro país, romperemos barreras comerciales”.
“Esta va a ser la era dorada de Estados Unidos“, resaltó el republicano, en lo que llamó “el Día de la Liberación”.
El gobierno de Trump había confirmado más temprano que sus aranceles globales del 25% a automóviles y camiones entrarán en vigor el jueves, según lo previsto, y que los aranceles a las importaciones de piezas de automóviles se pondrán en marcha el 3 de mayo.
En un aviso del Registro Federal que agrega detalles a la proclamación de aranceles de automóviles de Trump emitida la semana pasada, la Casa Blanca ordenó al Departamento de Comercio que establezca un proceso dentro de los 90 días para agregar más partes a la lista, incluso a petición de los productores nacionales.
No obstante, Trump aclaró que “los aranceles no van a ser totalmente recíprocos”.
Explicó, por ejemplo, que China posee 67% de aranceles que se cargan a Estados Unidos. “Estaremos cargándole un arancel de 34%”.
También habló sobre la Unión Europea. “Son muy difíciles, ellos nos estafan, es tristísimo de ver. 29% les vamos a cargar”, anunció.
Sobre Vietnam, dijo que les cargan 90% de aranceles y que Estados Unidos solo aplicará 46%.
Trump anunció la suba de aranceles y dijo que “los empleos y fábricas volverán a nuestro país”
En tanto, sobre Japón, aclaró que dijo que son “muy inteligentes”, pero que le cargarán 24% de aranceles en comparación con el 46% que la nación del sol naciente le aplica a autos.
También dijo que aplicarán una tarifa recíproca a Suiza (31%); Reino Unido (10%); Brasil (10%); Pakistán (58%).
La lista de piezas incluye actualmente docenas de códigos arancelarios entre ellos motores, transmisiones, cadenas cinemáticas y componentes eléctricos, así como otras piezas como mangueras de freno. Los productores nacionales podrán solicitar adiciones a la lista, según el anuncio.
El aviso dice que para los vehículos que califican bajo las reglas de origen del acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá, los importadores pueden pagar el derecho del 25% sólo en el contenido no estadounidense de la orden.
Fuente: iprofesional.com