Edu Schmidt desembarca en Formosa con su taller que derriba el mito del músico iluminado
¿Pensás que componer es solo para genios? Edu Schmidt llega a Formosa con un taller que te va a hacer cambiar de opinión. Enterate de todos los detalles.
¿Cuánto hay que saber de música para componer una canción? Según Edu Schmidt, mucho menos de lo que se cree. El exintegrante de Árbol llega a Formosa con su taller Cocina de Canciones, una propuesta que promete sacar al compositor que llevamos dentro, sin importar la experiencia previa.
El encuentro será el lunes 24 de agosto a las 18:30 en Casa Mamboretá, y está pensado para niños, adolescentes y adultos, con o sin conocimientos musicales. La idea es simple pero poderosa: todos podemos crear una canción, y no hace falta ser un virtuoso para lograrlo.
Una cocina donde se mezclan palabras y emociones
Más que un taller tradicional, Cocina de Canciones propone sumergirse en la composición desde la experiencia. Se trata de jugar con palabras, sonidos, imágenes y ritmos para descubrir que una canción también puede nacer de manera colectiva, a partir de lo que cada participante aporta. La metáfora culinaria no es casual: una canción también necesita ingredientes, como versos, melodías, rimas y silencios, y sobre todo una idea que pueda transformarse.
Durante el encuentro, Schmidt utiliza distintos disparadores creativos para poner en marcha la imaginación. Los asistentes aportan palabras, frases e incluso emociones, que luego se combinan y reorganizan hasta dar forma a una composición compartida. El proceso invita a explorar, proponer, escuchar, equivocarse y volver a intentarlo. No hay fórmulas mágicas ni respuestas correctas: el objetivo es experimentar con las infinitas posibilidades que ofrece la canción.
De oyentes a creadores: el giro que propone el taller
Uno de los aspectos más atractivos de Cocina de Canciones es que la composición no se plantea como un acto individual. Se trabaja la escucha y la construcción colectiva, donde cada participante llega con su propio universo, pero la canción se arma a partir del intercambio. Una palabra puede disparar una melodía, una frase puede cambiar el sentido de un estribillo. Así, la canción se convierte en una herramienta para fortalecer la expresión, la confianza, la creatividad y hasta la convivencia.
La experiencia busca un pequeño gran desplazamiento: pasar de ser simples oyentes a convertirnos en creadores. Animarse a decir, cantar, probar y equivocarse, entendiendo que la capacidad de imaginar y construir una canción no es exclusiva de quienes estudiaron música formalmente.
Un hacedor de canciones con historia
Edu Schmidt integró Árbol entre 1994 y 2006, banda que marcó una época con temas que sonaron fuerte en radios y televisión. Además de su faceta como intérprete, desarrolló una destacada carrera como productor artístico, trabajando con artistas como Miranda!, Los Tipitos, El Plan de la Mariposa, Árbol y Los Caligaris, entre otros.
Pero su verdadera pasión en los últimos años parece estar en la educación musical. Cocina de Canciones lleva unos 15 años de recorrido, pasando por escuelas, universidades, conservatorios, centros culturales y programas de orquestas juveniles en Argentina y otros países de América Latina.
La propuesta llega de la mano de Mamboretá Psicofolk, un sello y plataforma cultural formoseña con más de 15 años de trayectoria. La idea es experimentar, compartir y descubrir que detrás de una canción no siempre hay un músico iluminado por una inspiración extraordinaria. A veces, solo hay una palabra, una voz, otra voz y las ganas de empezar a crear.
Para informes e inscripciones, comunicarse al +54 370 4685617. Los cupos son limitados.