EE.UU. en llamas: la tercera jornada de protestas contra Trump terminó con decenas de detenidos y escenas de tensión
La tercera ola de protestas “No Kings” contra Donald Trump movilizó a millones, pero los choques con la policía dejaron un saldo inédito de detenidos. ¿Qué provocó la escalada de violencia y cómo respondieron las autoridades federales? Los detalles del fin de semana que tensó al país.
El movimiento “No Kings” volvió a paralizar Estados Unidos con una nueva jornada masiva de protestas contra el presidente Donald Trump, pero esta vez la situación escaló. Más de 80 personas fueron arrestadas en todo el país tras enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, marcando un punto de inflexión en la tensión social.
Los mayores focos de conflicto se registraron en Los Ángeles, California. Allí, según reportó el diario Los Angeles Times, se produjeron más de 70 arrestos durante una manifestación que congregó a decenas de miles de personas en el centro de la ciudad. La situación se descontroló cuando algunos participantes comenzaron a lanzar piedras y botellas contra la policía.
Pese a estos incidentes, los organizadores destacaron que la mayoría de las protestas en el país transcurrieron de manera pacífica. Sin embargo, en Los Ángeles, el Departamento de Policía se vio obligado a emitir una orden de dispersión y a emplear gas lacrimógeno y gas pimienta contra los manifestantes que se concentraban frente al Centro Metropolitano de Detención.
¿Qué desató la respuesta federal?
La intervención de las autoridades federales no se hizo esperar. Bill Essayli, asistente de la fiscal general de Estados Unidos en el distrito central de California, denunció en la red social X: “Agentes federales han comenzado a arrestar a aquellos que atacaron a nuestro personal en la corte de Los Ángeles. A quienes golpearon bloques de concreto y los arrojaron a nuestros oficiales, los tenemos grabados en video”.
Los arrestos en Los Ángeles se sumaron a otros registrados en distintas ciudades. Se reportaron ocho detenciones en Denver, Colorado; al menos otras dos en Portland, Oregón; y una más en Dallas, Texas, según los conteos de medios locales.
La tensión también se vivió en Florida, donde seguidores del presidente Trump se enfrentaron verbalmente con manifestantes del movimiento “No Kings” cerca de Mar-a-Lago, la residencia del mandatario. Afortunadamente, en ese caso la situación no pasó a mayores.
Una movilización histórica y sus reclamos
Esta fue la tercera jornada nacional del movimiento “No Kings”, que según sus organizadores ya ha congregado a al menos 8 millones de personas en más de 3300 protestas a lo largo de los 50 estados del país. La coalición, integrada por unos 400 grupos como Amnistía Internacional, Indivisible, varios sindicatos y la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), afirmó que esta edición superó a las anteriores.
Los manifestantes salieron a las calles para denunciar lo que califican como la “guerra ilegal” que Trump comenzó hace un mes en Irán, un conflicto que ha derivado en un aumento de los combustibles y en presiones inflacionarias. Además, reforzaron sus críticas contra los “abusos” del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
La movilización principal de esta tercera jornada se desarrolló en Mineápolis, Minnesota, donde decenas de miles de personas se congregaron. Esta ciudad se ha convertido en un epicentro de la indignación nacional contra el ICE y la Patrulla Fronteriza luego de que agentes de estos organismos mataran a los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti el pasado mes de enero.
La coalición “No Kings” asegura que la movilización de este fin de semana superó las dos ediciones anteriores: una en octubre que reunió a 7 millones de asistentes en 2700 localidades, y otra en junio de 2025 que convocó a 5 millones de manifestantes en 2100 ciudades. Las imágenes de los enfrentamientos y las detenciones masivas, sin embargo, marcan un nuevo capítulo en este conflicto social que no da señales de amainar.