EE.UU. pone precio a las cabezas de los líderes iraníes: la millonaria recompensa que busca información clave
Diez millones de dólares es el precio que puso Estados Unidos por datos sobre los máximos líderes iraníes. ¿Quiénes son los hombres más buscados por Washington y qué secretos podrían revelar sobre la guerra en Medio Oriente?
En un movimiento que intensifica la presión sobre Teherán, el gobierno de Estados Unidos ofreció una recompensa millonaria por datos sobre altos mandos iraníes. La cifra asciende a diez millones de dólares y se enmarca en la escalada bélica que sacude Medio Oriente. El programa “Recompensas por la Justicia” del Departamento de Estado es el canal formal para esta oferta, dirigida específicamente a los líderes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
La página web oficial del programa detalla que la recompensa de hasta 10 millones de dólares es “por información sobre los líderes clave del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) y sus ramas componentes”. Las autoridades estadounidenses acusan a este cuerpo de ser el brazo ejecutor de la política exterior iraní y de planificar actos de terror a nivel global.
¿Por qué la Guardia Revolucionaria es el objetivo?
El Departamento de Estado recordó que, el 15 de abril de 2019, designó al CGRI como una Organización Terrorista Extranjera. Esta designación se realizó bajo el artículo 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Según Washington, la responsabilidad del cuerpo en ataques contra ciudadanos e intereses estadounidenses es directa y está ampliamente documentada.
“La CGRI es responsable de numerosos ataques contra estadounidenses e instalaciones estadounidenses, incluyendo atentados que causaron la muerte de ciudadanos estadounidenses”, afirmó el comunicado oficial. Además, se sostiene que, desde su creación en 1979, esta fuerza adquirió un papel central en la ejecución de la política exterior de la República Islámica.
Los nombres clave tras los que hay una fortuna
La lista de personas por las que se ofrece la jugosa recompensa incluye figuras de primer nivel en el poder iraní. Entre ellos destaca Mojtaba Jameneí, el nuevo líder supremo e hijo del anterior, Alí Jameneí, quien fue asesinado en Teherán el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el inicio de los últimos ataques.
El estado de salud de Mojtaba Jameneí ha sido objeto de especulaciones. Mientras el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, afirmó que estaba herido y probablemente desfigurado, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, salió a desmentirlo. “Seguramente verán pronto, supongo, que no hay ningún problema con el nuevo líder supremo”, declaró Araqchi a la cadena MS Now.
Además del líder supremo, otros nombres gravitan en esta lista de alto valor. Aparecen Ali Larijani, actual jefe de seguridad nacional del país, y Ali Asghar Hejazi, quien se desempeñó como jefe de gabinete del fallecido ayatolá Alí Jameneí. La recompensa busca información que pueda llevar a la localización o captura de estos individuos, a quienes Washington considera comandantes de una organización terrorista.
Este anuncio se produce en un contexto de máxima tensión regional, donde cada movimiento es analizado como un posible preludio de una escalada mayor. La oferta de diez millones de dólares no es solo un incentivo económico; es un mensaje político claro sobre la determinación de la administración estadounidense en su confrontación con Irán.