Efecto dominó en el Senado: la Ley de Tierras pierde aliados y el oficialismo tiembla
¿Se cae la Ley de Tierras? Gobiernos provinciales, senadores radicales y la interna Bullrich-Villarruel ponen en jaque al oficialismo. Los detalles que nadie contó.
El proyecto de Ley de Tierras se desmorona en el Senado: en cuestión de horas, senadores que el oficialismo daba por seguros empezaron a dar marcha atrás. Patricia Bullrich ya no sabe si le alcanzan los votos para la sesión de este jueves.
Neuquén y Tucumán, en contra
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, fue contundente en un video difundido por redes sociales: rechaza la reforma y condiciona el voto de la senadora Julieta Corroza, a quien Bullrich le había agradecido su respaldo en la conferencia del martes.
“Así como hemos dicho que de ninguna manera vamos a entregar tierras fiscales a extranjeros (envié la ley el lunes a la Legislatura), con la misma firmeza digo que de ninguna manera vamos a acompañar. Queremos que las tierras sean para los argentinos”, afirmó Figueroa.
Desde Tucumán, el peronista Osvaldo Jaldo también marcó distancia. Maneja los votos de Beatriz Ávila (Independencia) y Sandra Mendoza (Convicción Federal), dos senadoras que se opondrían al proyecto.
“He conversado con las dos senadoras nacionales y he visto que las dos se están oponiendo a la aprobación de la ley y son personas que no cambian de posición”, reveló Jaldo. “Yo lo que creo es que la gente puede venir a invertir, pero no puede venir a apropiarse de nuestras tierras”, reflexionó.
La UCR se resquebraja
El radical Daniel Kroneberger, de La Pampa, confirmó su voto negativo: “Voy a votar en contra de las modificaciones a la Ley de Tierras, por el límite impuesto, entre otras cosas”. Su par provincial, la macrista María Victoria Huala, está en duda y pidió suspender la sesión: “No me parece que estén dadas las condiciones para sesionar mañana”.
Kroneberger se suma a Flavio Fama (Catamarca) y Maximiliano Abad (Buenos Aires), también radicales en contra. Fama, que está en su provincia por problemas de salud, pidió votar virtualmente pero aún no le dieron el OK. En el bloque de 10 de la UCR, solo 7 acompañarían al oficialismo.
Guerra interna y poroteo al rojo
Mientras Bullrich intenta recomponer números, estalló la interna con Victoria Villarruel. La vicepresidenta autorizó a la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti a votar de manera remota por su embarazo de riesgo, algo que Bullrich calificó como un “mamarracho jurídico” y un “panfleto propagandístico”.
“Esto sienta un precedente. Además, una legisladora no puede votar de una manera que el reglamento dice que no existe”, advirtió a A24. Y fue más lejos: acusó a Villarruel de “militar para el kirchnerismo”.
El oficialismo necesita 37 votos para sesionar y, hasta ahora, no los consigue. La decisión sobre el cuarto intermedio está en manos de Bullrich, que vive horas de contactos febriles con el Gobierno para evitar un golpe duro en el Senado.