El 2% que ofrece el Gobierno no alcanza ni para un kilo de carne: el fuerte descargo de ATSA en el Pablo Soria
Una enfermera mira el recibo y hace la cuenta: el 2% que ofrece el Gobierno no le alcanza ni para un kilo de carne. En el hall del Pablo Soria, ATSA dijo basta y ya tiene fecha para un paro que puede complicar a toda la provincia.
Los pasillos del Hospital Pablo Soria dejaron de ser un lugar de silencio. Este martes, trabajadores de la salud pública de Jujuy protagonizaron un ruidazo en el hall central del nosocomio capitalino para rechazar de plano la propuesta salarial del Ejecutivo provincial. La medida, impulsada por la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), no fue un hecho aislado: marca el arranque de un plan de lucha que incluye un paro de 24 horas sin asistencia a los lugares de trabajo para el próximo viernes, con guardias mínimas garantizadas para urgencias y emergencias.
El detonante fue el ofrecimiento oficial: un incremento del 2% correspondiente a septiembre, que el gremio calificó como "insuficiente". La secretaria general de ATSA, Viviana López, fue la encargada de ponerle voz al malestar. "Estamos expresando nuestro rechazo a este 2% que corresponde al mes de septiembre. Un 2% implica un kilo o kilo y medio de carne, sin tener en cuenta los aumentos de transporte y de productos de primera necesidad", disparó la dirigente.
López no se quedó ahí. Tradujo el aumento a números concretos: "No hacemos nada con un incremento del 2%, estamos hablando de 25.000 o 30.000 pesos que no significan nada en el bolsillo de cualquier persona". Y apuntó contra la realidad que viven muchos trabajadores del sector: "No es justo que tengamos que estar trabajando en dos lugares para cubrir las necesidades básicas; trabajar 16 horas por día es algo inhumano, pero es la única forma de sobrevivir".
El reclamo salarial no es el único frente abierto. La conducción sindical exige que el 6% de recomposición se liquide en un solo pago y no en cuotas como propone la Provincia. Además, piden la reactivación de contratos y la cobertura de vacantes en los hospitales jujeños.
Faltan brazos y sobran camas
La protesta también puso sobre la mesa un problema que excede lo salarial: la falta de personal en las áreas asistenciales y de soporte. Según López, después del pase a planta permanente del personal contratado no hubo nuevas incorporaciones para reemplazar a quienes se jubilaron o fallecieron.
"Necesitamos personal de limpieza, técnicos, enfermería, camilleros y profesionales. El sistema de salud ha cambiado y las patologías son más complejas; hoy un enfermero no puede atender las 20 camas que atendía años atrás", graficó la referente gremial.
El reclamo tiene un capítulo especial en el Hospital Materno Infantil, donde ATSA pide al menos 40 cargos para hacer frente al aumento de patologías respiratorias. En los hospitales del interior, la situación no es mejor: la dirigente advirtió que persiste un cuadro crítico de desabastecimiento de insumos y escasez de profesionales.
Con el paro del viernes ya confirmado, la pelota queda del lado del Gobierno provincial. La pregunta que sobrevuela los pasillos del Pablo Soria es si habrá una nueva oferta superadora o si el conflicto sanitario se profundiza.