El 3% que ofreció el Gobierno a los docentes universitarios desató un paro que puede dejar a Catamarca sin clases
Si sos estudiante o tenés un hijo en la universidad, este conflicto te toca de lleno: los docentes ya pararon y advierten que el año podría terminar sin clases si no hay respuestas.
Con un acatamiento superior al 85% en la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), los docentes universitarios iniciaron este miércoles un paro de 24 horas en rechazo a la propuesta salarial del Gobierno nacional y en reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y de una medida cautelar judicial.
Fernando Morales, secretario general del gremio docente universitario, fue contundente al referirse a la reunión paritaria del martes: "Fue prácticamente una burla, una provocación". Según denunció, el Gobierno ofreció un incremento del 3% cuando, a su entender, la normativa establece una actualización del 31,2%.
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, Morales explicó que los gremios esperaban conocer cómo la administración nacional iba a cumplir con la legislación y con la cautelar ratificada por la Justicia. "Ni siquiera se mencionó el cumplimiento de la ley, el cumplimiento de la cautelar", cuestionó.
El dirigente remarcó que el conflicto excede lo salarial. Dijo que tampoco se habrían enviado los recursos necesarios para el funcionamiento de las universidades, las escuelas de medicina y las becas estudiantiles. "Esto era una burla, que era insuficiente", sostuvo sobre la oferta oficial.
La medida de fuerza alcanza a las siete facultades, las escuelas preuniversitarias y la Escuela de Arqueología. Pese a que se convocó con pocas horas de anticipación, Morales destacó que "el paro hoy en la Universidad Nacional de Catamarca es fuerte y contundente".
Qué puede pasar con las clases
El secretario general anticipó que el conflicto podría profundizarse. "Ya no hay tiempo para esperar", advirtió, y recordó que los trabajadores universitarios están "más del 70% por debajo de la línea de la pobreza".
En ese marco, reclamó avanzar por la vía penal y política, y no descartó una quinta marcha federal. También puso el foco en los estudiantes: "Con 35 mil pesos que se cobra por las becas estudiantiles nadie puede vivir", alertó.
La advertencia final fue clara: si el Gobierno nacional no da respuestas, el conflicto podría extenderse y afectar el normal dictado de clases hasta fin de año.