El 34% de los trabajadores salteños suma horas o empleos extra: los salarios no alcanzan
¿Sabías que 1 de cada 3 trabajadores salteños tiene que trabajar más para llegar a fin de mes? El sobreempleo crece y la informalidad sigue por encima del 50%.
En el Gran Salta, más de la mitad de los trabajadores no tiene aportes ni cobertura social. La informalidad alcanzó el 51% en el primer trimestre de 2026, según el informe "EconoInsights" del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Pero hay un dato que llama aún más la atención: el sobreempleo crece y ya afecta al 34,1% de los ocupados.
El director del IIE, Gastón Carrazán, explicó a Radio Salta que la informalidad "está alrededor del 51,9% o 52%, lo cual es un número alto, pero estabilizado hace un tiempo". Aunque aclaró: "es una situación mala que venimos transitando hace bastante tiempo" y precisó que "estamos casi ocho puntos por encima de la media nacional".
¿Qué es el sobreempleo y por qué crece?
El informe identifica un fenómeno clave: el sobreempleo. Se trata de trabajadores que, aun teniendo una ocupación principal, suman horas extra o actividades adicionales para llegar a fin de mes. "Vos podés tener una ocupación plena y a su vez tener un empleo adicional, o hacer horas extra o trabajar los sábados de otra cosa", detalló Carrazán. Y fue contundente sobre la causa: "esto tiene que ver con los salarios que no alcanzan".
Según los datos del primer trimestre de 2026, el 51,6% de los ocupados tiene empleo pleno, el 34,1% está sobreocupado y el 7,0% subocupado. Además, un 7,4% no trabajó en la semana de referencia, más del doble que el 2,8% del trimestre anterior, lo que podría estar asociado a las vacaciones de verano.
¿Qué sectores tienen mayor informalidad?
La construcción lidera el ranking de informalidad con un 83,8%, seguida por otras actividades de servicios (76,1%), el servicio doméstico (70,9%) y hoteles y restaurantes (70,2%). En el extremo opuesto, la administración pública muestra apenas 4,1%.
Carrazán también se refirió a la situación del comercio, uno de los sectores más afectados. "El comercio es el sector privado que más empleo atrae y absorbe, pero está afectado por una presión impositiva enorme", señaló. Y alertó sobre los incentivos del sistema: "la señal que se está mandando es 'pasate un poco a la informalidad porque vas a poder mantener tu negocio', porque la mitad de la economía está en la informalidad".
Brecha de género y educación
Las mujeres registraron históricamente tasas de informalidad más altas que los varones, aunque en este trimestre la diferencia se redujo a apenas 0,9 puntos: 51,5% frente a 50,6%. Sin embargo, Carrazán pidió cautela: "hay como una trampa en las estadísticas, porque ese 50% no está sobre todas las mujeres en condiciones de trabajar, sino sobre un grupo que ha decidido ubicarse en determinadas tareas".
La educación, por su parte, marca una diferencia contundente. Entre quienes tienen secundaria incompleta, la informalidad alcanza el 74,4%, mientras que entre quienes poseen educación superior completa desciende al 18,2%.
Ingresos y desigualdad
La relación entre ingresos e informalidad es directa. En el quintil más bajo (Q1), el 89,3% de los trabajadores es informal, con ingresos promedio de $279.394. En el quintil más alto (Q5), apenas el 12,2% está en negro, con ingresos de $2.750.590. La brecha entre extremos se mantiene elevada y en este trimestre fue de 77,1 puntos porcentuales.
Finalmente, Carrazán adelantó que el próximo estudio se publicará en septiembre u octubre, y sostuvo que "son datos relativamente malos, pero estabilizados; algo está pasando en el mercado de trabajo, en la economía que se ha hecho como un 'parate' y tenemos que ver qué es lo que está sucediendo".