El 41,67% de las jóvenes santacruceñas no puede pagar sus deudas: el dato que preocupa
El 41,67% de las jóvenes santacruceñas menores de 25 años que accedieron a un crédito no puede pagarlo. La provincia se ubica séptima en el ranking nacional de morosidad femenina juvenil, pero el informe revela un dato aún más inquietante sobre cómo y por qué se endeudan. ¿Qué hay detrás de la trampa que atrapa a las más jóvenes?
Un informe del Centro de Estudios de la Ciudad reveló que Santa Cruz es la séptima provincia con mayor morosidad femenina juvenil del país, con una tasa del 41,67% entre las menores de 25 años. El fenómeno, que afecta a más de 4 de cada 10 jóvenes que accedieron a financiamiento, expone una combinación explosiva de salarios informales, brecha de género y crédito no bancario.
El endeudamiento de las familias argentinas sumó en los últimos meses un capítulo crítico que pone la lupa sobre el eslabón más vulnerable del mercado laboral: las mujeres jóvenes. Según el Mapa de la Deuda del Centro de Estudios de la Ciudad, con datos actualizados a julio de 2026, la morosidad en este segmento alcanza niveles alarmantes en todo el país.
Santa Cruz, en el top ten de la mora femenina juvenil
Con una tasa del 41,67%, Santa Cruz se ubica en el séptimo puesto del ranking nacional de incumplimiento femenino en menores de 25 años. Esto significa que más de 4 de cada 10 jóvenes santacruceñas que tomaron crédito registran atrasos severos en sus pagos. La provincia lidera el indicador en la Patagonia, por encima de Chubut (39,95%), Tierra del Fuego (39,93%), Río Negro (32,74%) y Neuquén (30,03%).
A nivel nacional, la tasa de morosidad para mujeres de hasta 25 años se posicionó en el 38,25%, considerando bancos, tarjetas de crédito, financieras tradicionales y plataformas digitales. El universo de tomadoras de crédito en esa franja es de 784.172 mujeres, de las cuales 311.087 registran atrasos concretos.
Los números promedio de la deuda nacional son contundentes: la deuda promedio total del segmento es de $1.020.000 por persona, mientras que entre quienes están en mora el promedio es de $987.660 por deudora. El monto total acumulado en mora asciende a $307.248 millones en todo el país.
Aunque los hombres de la misma franja etaria tienen un nivel de incumplimiento alto (37,1%), se ubican por debajo del registro femenino. La brecha se agranda al comparar con el promedio general de morosidad del país, que fue del 17,94%: la vulnerabilidad financiera en la juventud duplica holgadamente la media nacional.
El ranking provincial: quiénes están peor que Santa Cruz
El mapa del incumplimiento femenino en menores de 25 años muestra a provincias del Norte, Cuyo y la Patagonia Austral al frente del podio de mayor mora. San Luis lidera con 46,35%, seguida por Chaco (43,73%), Catamarca (42,83%), San Juan (42,29%), La Rioja (41,94%) y Corrientes (41,94%). Santa Cruz aparece séptima con 41,67%, por delante de Buenos Aires (40,47%).
Más atrás se ubican Mendoza (39,28%), Santiago del Estero (39,16%), Salta (38,45%), Tucumán (37,32%), Jujuy (36,47%), Entre Ríos (36,34%), Córdoba (35,94%), Santa Fe (35,82%), Formosa (35,22%), Misiones (32,84%), Río Negro (32,74%), CABA (32,68%), La Pampa (31,65%) y Neuquén (30,03%).
La paradoja del peso relativo y la velocidad de la mora
El análisis cualitativo de la consultora Econviews permite descifrar la dinámica de este endeudamiento. Si bien la deuda en mora acumulada por las mujeres jóvenes en Argentina ($307.248 millones) representa apenas el 1,78% del total nacional de la deuda en mora ($17,23 billones en julio), los patrones de comportamiento crediticio en este grupo son de un riesgo alarmante.
El 82% de los morosos menores de 25 años tiene la totalidad de sus deudas atrasadas, a diferencia de los mayores de 65 años, donde solo el 46% cae en morosidad total. Además, los jóvenes ingresan en situación de irregularidad crediticia 3,6 veces más rápido que los adultos mayores. Mientras que las deudas medianas en adultos mayores de 35 años superan el $1.500.000, en los menores de 25 años la media ronda los $280.000, tratándose de pequeños créditos destinados al consumo corriente, indumentaria, tecnología y gastos cotidianos.
El crédito no bancario y la trampa de las fintech
Un factor determinante que explica el alto porcentaje en Santa Cruz y el resto del país es la composición del crédito. El financiamiento no bancario (casas de comercio, prestamistas digitales y billeteras virtuales) representa menos del 10% del total prestado en la economía, pero concentra más de una cuarta parte de los pesos en mora y supera en cantidad de deudores a la banca tradicional.
Las aplicaciones fintech facilitan el acceso inmediato a financiamiento sin requerir recibos de sueldo formal ni garantías exigentes, lo que atrae en masa a trabajadoras informales o precarizadas. Sin embargo, las elevadas tasas de interés y el rápido vencimiento de las cuotas terminan convirtiendo deudas de montos acotados en una bola de nieve inmanejable para las jóvenes del interior del país.
Municipios bonaerenses: los casos extremos
Como contraste, el informe identificó pequeñas localidades de la provincia de Buenos Aires donde la morosidad femenina juvenil supera el 60%. Pila registra 65,18% de mora (con una deuda promedio récord de $1.750.000), General Lavalle 63,53%, Castelli 62,06% (con una deuda en mora promedio de $3.380.000), Tordillo 55,53%, Pellegrini 51,16%, Puán 51,09% y Alberti 50,08%.
Si bien en estos municipios de poca densidad poblacional los porcentajes corresponden a pocas decenas de personas, reflejan la misma problemática estructural: la falta de empleo formal con salarios dignos para la juventud que se proyecta en todo el territorio provincial y nacional.