El 42% de los hogares pampeanos no vive como debería: el informe que nadie esperaba
El 42% de los hogares de La Pampa arrastra algún tipo de déficit habitacional, pero la historia no termina ahí: el informe revela una cifra que supera la media nacional y deja al descubierto una realidad que muchos no quieren ver.
El 42% de los hogares de La Pampa presenta algún tipo de déficit habitacional, según el primer informe del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (OFAVA). El dato, elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC del tercer trimestre de 2025, ubica a la provincia por encima del promedio nacional, que alcanza al 40,3%.
El relevamiento no se limita a las familias que necesitan una vivienda nueva. También abarca problemas de calidad de los materiales, hacinamiento, falta de espacio, riesgos ambientales y dificultades para acceder a servicios básicos como agua, baño y desagüe.
¿Qué muestra el desglose provincial?
En La Pampa, el 21% de los hogares presenta un déficit cualitativo básico, mientras que el 9% se encuentra alcanzado por el déficit cuantitativo ampliado y otro 9% por el déficit cuantitativo básico. Es decir, una parte importante del problema no se explica solo por la falta de viviendas nuevas, sino también por las condiciones de las viviendas existentes y su entorno.
A nivel nacional, el estudio contabilizó 14.833.019 hogares y estimó que 5.983.241 presentan algún tipo de déficit, equivalente al 40,3%. Esto significa que cuatro de cada diez hogares argentinos enfrentan al menos una carencia habitacional.
Dentro de ese universo, 1.956.819 hogares, el 13,2%, necesitan una vivienda nueva. Son los casos incluidos en el déficit cuantitativo, que contempla tanto las viviendas irrecuperables como aquellas ubicadas en entornos con riesgos ambientales críticos, por ejemplo cerca de basurales o en zonas inundables.
Pero el universo más grande corresponde a hogares que podrían mejorar sus condiciones mediante obras sobre las viviendas existentes o mediante la conexión a servicios. El informe calcula que 4.026.422 hogares, el 27,1% del total, podrían resolver su situación a través de intervenciones directas.
El déficit cualitativo básico, que incluye problemas de materialidad recuperable y hacinamiento crítico, alcanza a 2.990.890 hogares en todo el país, equivalentes al 20,2%. A esto se suman otros 1.035.532 hogares, el 7%, que presentan dificultades relacionadas con el acceso al agua, baño o desagüe.
Diferencias entre provincias
El informe también muestra fuertes diferencias entre las provincias. Jujuy encabeza el ranking nacional con el 72% de sus hogares afectados por algún tipo de déficit, seguida por San Juan y Tucumán, con 60%; Chaco, con 59%; Salta, con 54%; y Formosa y Corrientes, con 53%.
En el extremo contrario aparecen CABA, con 16%, y Río Negro y Tierra del Fuego, con 19%. La Pampa queda, de acuerdo con esta medición, por encima del promedio nacional.
Un problema más amplio
El OFAVA advierte que el déficit habitacional debe entenderse como un problema más amplio que la construcción de viviendas. El acceso a una casa adecuada también está condicionado por el estado de las construcciones, el espacio disponible, la infraestructura y los servicios básicos.
La serie histórica nacional incluida en el informe muestra además que se trata de un problema estructural. El déficit alcanzaba al 43,8% de los hogares en 2016, bajó al 41,5% en 2019, volvió a subir al 43,1% en 2020 y llegó al 39,3% en 2023. En la medición correspondiente al tercer trimestre de 2025 volvió a ubicarse en 40,3%.
El propio Observatorio advierte que la medición tiene limitaciones: la EPH releva áreas urbanas de más de 2.000 habitantes y no incluye las zonas rurales. Además, este tipo de encuesta puede tener dificultades para captar adecuadamente a hogares ubicados en barrios populares o villas. Por eso, el organismo plantea que la dimensión real del déficit podría ser incluso mayor.