El 58,2% de las máquinas de la industria argentina está parado: qué sector quedó al borde del colapso
El informe del INDEC de julio mostró un 58,2% de capacidad utilizada, pero hay un sector que se derrumbó más de diez puntos en un año y quedó al borde del colapso. ¿Cuál es y por qué nadie lo ve venir?
La industria manufacturera argentina utilizó en julio apenas el 58,2% de su capacidad instalada, según el informe del INDEC. El dato implica que más de cuatro de cada diez máquinas disponibles en las fábricas quedaron sin producir durante ese mes, una baja respecto del 58,4% registrado en julio de 2025.
El relevamiento oficial, que abarca un panel de entre 600 y 700 empresas, revela un panorama muy desparejo: siete de los doce bloques sectoriales analizados operaron por debajo del promedio general. Mientras algunos sectores vinculados a insumos básicos trabajan con niveles elevados, las ramas que dependen del mercado interno permanecen con una porción importante de sus instalaciones ociosas.
¿Cuál es el sector más complicado?
La industria metalmecánica, excluida la fabricación de automóviles, es el bloque más golpeado: operó al 38,3% de su capacidad instalada, el nivel más bajo de todos los relevados. En julio de 2025 había alcanzado el 49%, lo que representa una caída de 10,7 puntos porcentuales en apenas un año.
La debacle de este sector se explica por la fuerte retracción de sus dos actividades principales. Según el Índice de Producción Industrial manufacturero citado por el INDEC, la fabricación de maquinaria agropecuaria registró una disminución interanual del 46,6%, mientras que la fabricación de aparatos de uso doméstico cayó 20,9% en la misma comparación.
Los otros sectores que no arrancan
El segundo nivel más bajo correspondió a los productos de caucho y plástico, con una utilización de apenas 40,2%, frente al 44,1% de julio del año pasado. Le siguen la industria automotriz, con 39% (una reducción de 5,1 puntos respecto del 44,1% anterior), los productos del tabaco (45,2%) y los productos textiles (45,3%).
En el caso de las terminales automotrices, el INDEC atribuyó el descenso a "la menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices". Los productos minerales no metálicos, por su parte, utilizaron el 48,6% de su capacidad, por debajo del 57,1% de doce meses antes. El organismo vinculó esta caída de 8,5 puntos con la menor elaboración de vidrio, cemento y otros materiales para la construcción.
Los que remontan
El contraste aparece en los sectores que superan el promedio. La refinación de petróleo lidera con una utilización del 89,9%, el nivel más alto de toda la industria manufacturera, y mejoró respecto del 81,7% de julio de 2025. El INDEC lo atribuyó al "mayor nivel de procesamiento de petróleo crudo".
Las industrias metálicas básicas subieron de 63,9% a 71,8%, en un contexto en el que la producción de acero crudo aumentó 15,3% interanual, según la Cámara Argentina del Acero. Papel y cartón pasó de 59,7% a 69,6%, con una suba interanual del 12,6% en la fabricación de papel. Alimentos y bebidas llegó al 66% (frente al 65,2% previo), impulsado por una mayor molienda de oleaginosas, cuya producción creció 10,7% interanual.
Un 2026 que no logra despegar
La evolución mensual muestra que la recuperación de los primeros meses del año no alcanzó para mejorar el indicador general. El nivel había arrancado 2026 con un 53,9% en enero, trepó al 59,8% en marzo y al 59,9% en abril, pero luego descendió: 58,3% en mayo, 59,1% en junio y 58,2% en julio. El resultado quedó por debajo del 58,4% de julio de 2025 y lejos de los picos de septiembre (61,4%) y octubre (60,9%) del año pasado.
El informe del INDEC aclara que el indicador mide "la proporción utilizada, en términos porcentuales, de la capacidad productiva del sector industrial" y considera criterios técnicos como el aprovechamiento potencial de las plantas, el máximo de turnos posibles y las paradas para mantenimiento. No se trata, por lo tanto, de las horas efectivamente trabajadas, sino de cuánto de la capacidad disponible se está usando.
Con la metalmecánica al borde del colapso (38,3%), la industria automotriz en 39% y caucho y plástico en 40,2%, el promedio de 58,2% esconde realidades productivas muy distintas. Mientras algunos sectores baten récords, otros todavía no encuentran la demanda suficiente para encender una parte importante de sus plantas.