El 71,3% de los comercios pampeanos sufrió caídas en sus ventas: ¿qué pasa con las cuentas?
La CACIP LP reveló que el 71,3% de los comercios pampeanos sufrió caídas en sus ventas interanuales. ¿Cómo afecta la deuda y el consumo? Conocé los detalles que preocupan al sector.
La Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIP LP) dio a conocer su encuesta comercial del bimestre mayo-junio 2026, y el panorama es desolador: el 71,3% de los negocios registró pérdidas en sus ventas interanuales. El relevamiento, con fuerte presencia de los rubros indumentaria y calzado (40,5%) y alimentos y supermercados (14,3%), revela un escenario de consumo deprimido y dificultades para cumplir con las obligaciones más básicas.
¿Cuánto cayeron las ventas?
Al comparar la facturación con el mismo período de 2025, la mayoría de los comercios reportó números en rojo. La caída se distribuye así: un 21,4% sufrió mermas de entre el 20% y el 30%; otro 21,4% bajó entre el 10% y el 20%; el 19% retrocedió hasta un 10%; y un preocupante 9,5% experimentó un desplome crítico de entre el 30% y el 40%.
Frente al bimestre anterior (marzo-abril 2026), la tendencia negativa se mantiene: la mitad de los locales continúa con facturación a la baja. Sin embargo, hay un dato que podría leerse como una leve mejora: el porcentaje de comercios con caídas interanuales pasó del 73,8% al 71,3%, y las pérdidas más severas (del 30% al 40%) se redujeron drásticamente del 23,7% al 9,5%.
La deuda, el nuevo dolor de cabeza
Pero esta aparente estabilización no trae alivio. La urgencia por financiamiento externo mutó hacia un endeudamiento estructural: el 47,6% de los comerciantes necesita refinanciar préstamos anteriores, una señal clara de que no pueden afrontar los compromisos bancarios ya asumidos. En el bimestre previo, el 71,1% requería crédito para operar; ahora, la prioridad es renegociar lo que ya deben.
¿Cómo cumplen con los pagos?
La rentabilidad se resiente: el 52,4% recortó costos fijos para subsistir, lo que profundizó el deterioro de la cadena de pagos. Los números son elocuentes:
En servicios públicos, solo el 54,8% saldó todo. Con los proveedores, apenas un 33,3% cumplió al 100%, una caída frente al 44,7% del bimestre pasado, y el 47,6% pagó de forma parcial. El aguinaldo se cubrió íntegramente en el 33,3% de las firmas, con un 26,2% que lo hizo parcialmente. Los aportes patronales (F931) se pagaron a término solo en el 21,4% de los casos. El IVA total retrocedió al 28,6% (antes 34,2%), mientras que el 33,3% afrontó los impuestos provinciales y el 42,9% las tasas municipales.
El cliente cambió: cuotas y desconfianza
La pérdida de poder adquisitivo golpea el mostrador. Los comerciantes notan que los clientes redujeron la frecuencia de compra presencial (54,8%) y son extremadamente sensibles a los precios y promociones (40,5%). Para retenerlos, las cuotas sin interés se convirtieron en la herramienta estrella, superando a las transferencias bancarias (42,9%), billeteras virtuales (31%) y tarjetas de débito (19%).
Además, la competencia digital es feroz: el 73,8% asegura que las ventas online nacionales e internacionales afectan su negocio.
¿Habrá despidos?
El empleo resiste con uñas y dientes. Si en marzo-abril el 60,5% anticipaba despidos, ahora el 47,6% mantuvo estable su plantilla, el 21,4% realizó recortes y el temor a futuros ajustes bajó al 19%.
Las expectativas para fin de año son sombrías: el 40,5% cree que la situación empeorará, el 38,1% que seguirá igual y solo un 21,4% espera una mejoría.