El 75% de los estudiantes salteños ya tomó energizantes: qué efectos ocultos advierten los médicos
¿Sabías que el 75% de los estudiantes salteños ya consumió bebidas energizantes? Un cardiólogo revela los riesgos ocultos para el cerebro y el corazón que muchos ignoran.
Un informe oficial encendió las alarmas: tres de cada cuatro alumnos del secundario consumió bebidas energizantes. El dato surge del Observatorio Argentino de Drogas y preocupa a los especialistas, que ya alertan sobre daños neurológicos en la adolescencia.
El consumo se inicia a edades tempranas, desde los 12 años, y muchas veces se combina con alcohol en salidas nocturnas. El cardiólogo Sebastián Schanz, en diálogo con Radio LUP Salta, explicó por qué esta mezcla puede ser peligrosa para la salud de los jóvenes.
¿Qué contiene una lata de energizante?
El especialista detalló que el ingrediente principal es la cafeína concentrada, una sustancia adictiva que actúa como estimulante del sistema nervioso central y del sistema cardiovascular. En etapas de desarrollo, su efecto puede ser más nocivo de lo que se cree.
“Nuestro desarrollo neuronal no está completo hasta el final de la adolescencia y puede verse afectado por altas concentraciones de esta sustancia”, precisó el profesional.
Trastornos cognitivos: el riesgo silencioso
Uno de los efectos a largo plazo que más preocupa es el deterioro de las capacidades mentales. “Nosotros le llamamos trastornos cognitivos; la cognición es la capacidad de tener memoria, de concentrarnos y prestar atención, aspectos que se afectan cuando el cerebro no se desarrolla adecuadamente”, afirmó Schanz.
Además, el consumo excesivo puede desencadenar problemas cardíacos inmediatos. “La cafeína es un estimulante del organismo y las altas concentraciones en personas predispuestas pueden poner de manifiesto o disparar una arritmia”, sostuvo.
La combinación con alcohol: un cóctel peligroso
El médico también se refirió a la práctica habitual de mezclar energizantes con bebidas alcohólicas en boliches y fiestas. “Se genera una combinación peligrosa porque el alcohol tiene un efecto inhibitorio a nivel del cerebro y el energizante un efecto estimulador, provocando un desbalance en el sistema nervioso autónomo”, concluyó.