El 75% de los suelos agrícolas de Santa Fe está degradado: la herramienta que ya usan los productores

Un ingeniero agrónomo se sentó a planificar la campaña con una plataforma nueva. Lo que vio en los gráficos a cinco años lo obligó a cambiar todo el manejo. La herramienta ya está disponible en Santa Fe y promete frenar la erosión que afecta al 75% de los suelos agrícolas.

· 6 min de lectura
El 75% de los suelos agrícolas de Santa Fe está degradado: la herramienta que ya usan los productores
El 75% de los suelos agrícolas de Santa Fe está degradado: la herramienta que ya usan los productores

El 75% de la superficie agrícola de Santa Fe presenta algún tipo de erosión hídrica, un deterioro que pone en riesgo la capacidad productiva de los suelos y la rentabilidad de los establecimientos. Frente a ese panorama, los productores ya cuentan con una plataforma que permite evaluar la salud de sus suelos, proyectar el impacto de las prácticas agrícolas y, al mismo tiempo, acceder a beneficios impositivos.

Se trata del Observatorio Santafesino de Suelos (OSS), que ya está operativo. A través de su plataforma, ingenieros agrónomos y productores pueden elaborar planes de manejo y obtener una reducción en la tasa del impuesto inmobiliario, según lo establecido por la ley de conservación de suelos.

Mario Monti, coordinador del OSS, presentó los alcances de la propuesta durante la jornada “Agricultura regenerativa en acción”, que se realizó en La Fluvial de Rosario. El objetivo es que el incentivo administrativo funcione también como puerta de entrada a un manejo que preserve la tierra y la rentabilidad del establecimiento.

“Los beneficios principales son los que va a conseguir con un manejo adecuado del establecimiento, porque va a sostener el capital, reducir costos en el mediano plazo y mejorar sus ingresos”, sostuvo Monti.

Un diagnóstico que preocupa

Santa Fe tiene alrededor de 13 millones de hectáreas, de las cuales 5,5 millones se destinan a la agricultura. De esa superficie agrícola, el 75% está afectado por algún tipo de erosión hídrica. A eso se suma una pérdida de materia orgánica en el horizonte superficial que, según los casos, alcanza entre el 30% y el 50%.

“Tenemos un proceso de deterioro creciente”, advirtió Monti, y remarcó que ese diagnóstico obliga a traducir la preocupación por los suelos en decisiones concretas dentro de cada establecimiento.

Cómo funciona la herramienta

El primer paso para sumarse al Observatorio es que el productor se acerque a un ingeniero agrónomo matriculado, habilitado por el colegio profesional y que haya aprobado la capacitación requerida para utilizar la plataforma. Ese profesional es quien carga la información y elabora los planes de manejo.

El sistema permite identificar el establecimiento, delimitar los lotes e incorporar los análisis de suelo, la secuencia de cultivos prevista y las prácticas de manejo. Con esos datos, genera gráficos que muestran la situación de partida y una proyección a cinco años.

Uno de sus principales aportes es la posibilidad de ensayar distintas decisiones antes de llevarlas al campo. Si la planificación arroja resultados desfavorables, el profesional puede modificar la secuencia de cultivos o evaluar prácticas para reducir el escurrimiento y la erosión.

“Si bien la plataforma es una herramienta administrativa que permite acceder a un beneficio, tiene un componente técnico muy alto”, destacó Monti, y planteó que su utilización debe ir acompañada de un intercambio permanente entre el asesor y el productor para evaluar los resultados y ajustar el manejo.

Incentivos y otros apoyos

El beneficio establecido por la ley de conservación de suelos consiste en una reducción en la tasa del impuesto inmobiliario. Monti reconoció que existen distintas valoraciones sobre su alcance: algunos productores lo consideran limitado y otros lo ven como un estímulo suficiente para sumarse. Sin embargo, insistió en que el valor central de la propuesta está en las mejoras que puede generar una planificación basada en el conocimiento del suelo.

“Lo que se pretende es un acompañamiento e incentivo al productor para que se interese en el uso de la herramienta”, indicó.

Además, adelantó que la provincia evalúa otros incentivos, entre ellos posibles líneas de crédito con tasas bonificadas para fertilización y sistematización de suelos.

Erosión invisible y pérdida de nutrientes

Monti señaló que la necesidad de intervenir no se limita a los daños más visibles. Además de las cárcavas, existe una erosión laminar que puede pasar inadvertida y que, según advirtió, genera pérdidas superiores a las 10 toneladas de suelo por hectárea al año.

“Es una pérdida real de la capacidad productiva de los suelos”, remarcó.

La disminución de la materia orgánica agrava ese proceso, favorece la compactación, reduce la retención de agua y aumenta el escurrimiento. El resultado es un suelo con menores posibilidades de sostener la producción y afrontar las variaciones climáticas.

En ese escenario, la herramienta permite evaluar la erosión, la materia orgánica y el balance hídrico, junto con información sobre la disponibilidad de fósforo. Monti señaló que la reposición de este nutriente se mantiene por debajo de lo que extraen los cultivos, por lo que el balance continúa siendo deficitario.

También se solicita el pH, un dato que permite advertir procesos de acidificación. Según describió, en distintos casos se observan valores de 6 o inferiores, por debajo de los 6,5 que mencionó como referencia recomendada, con consecuencias sobre la actividad biológica del suelo.

En cuanto al agua, el propósito es mejorar las condiciones físicas para retenerla en los lotes y aprovecharla en la producción de granos o de biomasa que luego se incorpore al suelo, como ocurre con los cultivos de cobertura.

La información cargada también alimenta una base de datos que puede contribuir al monitoreo provincial, orientar políticas públicas y aportar a la investigación de las instituciones participantes.

Para Monti, conservación, sustentabilidad y regeneración comparten una misma dirección: acercar el sistema productivo a los procesos naturales, reciclar biomasa y mantener raíces vivas durante todo el año. Esa actividad biológica favorece la estructura del suelo, la aireación y la disponibilidad de nutrientes.

“Es ayudar a que la naturaleza siga trabajando a favor nuestro, como siempre lo hizo”, resumió.

Una guía para recuperar suelos degradados

Durante la jornada también se presentó la Guía técnica para la recuperación de suelos degradados, desarrollada de manera conjunta por Syngenta, Aapresid, el INTA y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. La herramienta busca ayudar a productores y asesores a diagnosticar el estado de sus lotes y definir estrategias para recuperar su potencial productivo.

La guía, disponible de forma gratuita en formato digital, se presentó oficialmente en el último Congreso de Aapresid realizado en Rosario. Responde a una preocupación creciente en el sector: la pérdida de nutrientes y carbono, el deterioro de la estructura física del suelo y la disminución de su actividad biológica.

María Augusta González, miembro de Aapresid, participó de la jornada y resaltó que la guía tiene un enfoque sumamente práctico para que un productor o un técnico pueda leerla directamente en el lote.

“Permite identificar el tipo y nivel de degradación que presenta un lote específico de acuerdo a su historia y características particulares, superando las recetas generalistas. A partir de allí, elabora y prioriza indicadores medibles para proponer sugerencias de manejo concretas. Como la recuperación del suelo es un proceso continuo que lleva tiempo, los resultados se reevalúan periódicamente para corregir el rumbo”, señaló.

En ese sentido, destacó que “la riqueza de la guía radica en la articulación del respaldo científico y académico del INTA, la red de innovación territorial de Aapresid (que abarca más de 12 millones de hectáreas), el rol de articulación pública de la Secretaría de Agricultura y el aporte tecnológico de Syngenta para poner el conocimiento directo en manos del productor”.

Más para leer

La lluvia les puso el operativo cuesta arriba: la excavación de 3,5 metros que complica el agua en Santo Tomé y Sauce Viejo
Sociedad
Los docentes universitarios de Rosario van al paro: la fecha que eligieron no es casual
Sociedad
El boleto de colectivo en Santa Fe ya tiene nuevo precio: cuánto pagarán los que usan la SUBE
Sociedad
Docentes universitarios van al paro y la marcha del 15 de octubre tendrá un cierre inesperado
Sociedad
Rosario suma calles con nombre propio: el homenaje que ya tiene visto bueno
Sociedad
Tres nombres que se suben al escenario del Fontanarrosa y prometen un fin de semana distinto en Rosario
Sociedad