El 82% de los comercios de Rosario no vendió más que en agosto: el pedido que ya es unánime
Ocho de cada diez comercios de Rosario no lograron vender más que en agosto y la recesión ya lleva meses. Impuestos, tarifas y comisiones bancarias encabezan un reclamo que el sector califica de unánime.
La actividad comercial en Rosario sigue sin encontrar piso. Según la última encuesta del Observatorio Económico de la Federación Gremial del Comercio y la Industria de Rosario (Fecoi), más de la mitad de los comercios acumula una caída de ventas en el último trimestre y ocho de cada diez no lograron repuntar respecto de agosto.
El relevamiento, realizado en octubre sobre distintos rubros, describe un escenario de "debilidad comercial", con la rentabilidad bajo presión y una incertidumbre que crece a medida que se encadenan los meses de recesión.
Septiembre sin respiro
El 52% de los comerciantes consultados vendió menos en septiembre que en agosto. Un 30% mantuvo el mismo nivel y apenas el 18% registró una suba. Si se suman los que cayeron y los que quedaron estancados, el 82% no pudo mejorar su actividad respecto del mes anterior.
La medición abarcó librerías y jugueterías, bazares, polirrubros, indumentaria, ferreterías, materiales de construcción, electrodomésticos y artículos para el hogar, alimentos y bebidas y ópticas, entre otros locales que combinan venta mayorista y minorista.
El trimestre en rojo
La mirada sobre los últimos tres meses confirma la tendencia: el 54% informó una reducción de sus ventas, el 30% las mantuvo estables y solo el 16% las aumentó. Menos de dos de cada diez comercios mejoraron, mientras que más del 80% quedó plano o en retroceso.
"El equilibrio fiscal y la estabilidad son necesarios, pero castigan al mercado interno", sostuvo Miguel Rucco, vocero del monitor económico de la entidad y referente del paseo comercial de Calle San Luis.
Rucco puso el acento en la duración de la crisis: "Lo que más preocupa es el tiempo prolongado que lleva esta recesión, que ya registra varios meses consecutivos con caída de ventas. Lógicamente, eso se traduce en endeudamientos y postergaciones con el pago de impuestos".
Y agregó: "Mientras el sistema financiero le da la espalda a la mayoría de quienes componen el sector productivo, no se observa ninguna expectativa de mejoras en cuanto al consumo a corto plazo".
Expectativas dispersas
Para el último tramo del año las proyecciones llegan mezcladas. El dato más llamativo es que el 32% de los comerciantes no puede anticipar qué pasará con sus ventas: es la respuesta individual más numerosa y refleja la dificultad para planificar.
Un 30% espera estabilidad y un 26% proyecta una mejora. En conjunto, el 56% no prevé caídas, aunque desde la entidad aclararon que eso no equivale a recuperación: "Mantenerse estable significa no crecer y las expectativas de aumento todavía no son mayoritarias".
A mediano plazo predomina la cautela. Las perspectivas positivas (30%) superan levemente a las negativas (24%), pero casi la mitad se ubica en el medio, sin definirse.
El reclamo que une a todos
El punto de consenso es el pedido de alivio fiscal. El 80% de las pymes del sector consideró crucial una rebaja impositiva para mejorar la viabilidad de sus negocios.
El reclamo por menos costos es unánime: impuestos, tarifas y comisiones bancarias encabezan las menciones, muy por encima de cualquier medida de crédito o promoción. La digitalización y la seguridad casi no aparecen. Bajar impuestos es la demanda número uno en todos los rubros, según el informe.
El diagnóstico de fondo que deja el relevamiento es doble: los comercios necesitan vender más, pero también que esos ingresos alcancen para cubrir costos y sostener el margen de rentabilidad.