El 82,6% de los tucumanos quiere tocar el sistema electoral: qué pasa con los acoples
El gobernador y la intendenta capitalina encabezan la tabla de imagen, pero hay otro número que domina el informe: el 82,6% de los tucumanos quiere modificar o eliminar los acoples. Qué dice la encuesta sobre los outsiders y el descontento con los partidos.
El gobernador Osvaldo Jaldo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, aparecen al tope del ranking de imagen entre los dirigentes de la provincia. Así lo indica el último estudio de opinión pública de la consultora Grupo Borgia, que también midió al vicegobernador Miguel Acevedo entre los mejor valorados.
Los números del mandatario provincial muestran un 38,6% de evaluación positiva contra un 17,6% de negativa. La jefa municipal, por su parte, reúne un 37,3% de imagen favorable y un 16,3% de desfavorable. En ambos casos, el diferencial arroja 21 puntos a favor.
Acevedo completa el podio: registra un 37,7% de imagen positiva y un 18,8% de negativa, lo que deja un saldo de 18,8 puntos positivos.
Los que quedan en el fondo de la tabla
El extremo opuesto lo ocupa el exgobernador Juan Manzur, con el saldo más negativo de todo el informe: -41,7 puntos. Lo siguen Lisandro Catalán (-23,2), Mariano Campero (-22,0) y Soledad Molinuevo (-15,5).

Empleo y economía, la preocupación que se lleva todo
Cuando se les pregunta por los problemas de la provincia, los tucumanos no dudan: el 50,6% de los consultados señala al "empleo y la economía" como la principal urgencia. El dato deja muy atrás a otras cuestiones estructurales.
La corrupción aparece con el 17,9%, los servicios públicos con el 10,2% y la inseguridad con el 9,4%. Ninguna se acerca al peso que tiene la situación económica en la agenda ciudadana.

Partidos, elecciones y una desconfianza que crece
El vínculo entre los votantes y la dirigencia no atraviesa su mejor momento. El 87,7% de los encuestados asegura sentirse solo "parcialmente" representado o directamente "no representado" por los partidos políticos tradicionales.
Ese malestar se traslada al sistema electoral en su conjunto: el 46% de los ciudadanos admite tener baja confianza en él. Y el número más contundente aparece cuando se consulta por los acoples: el 82,6% pide modificarlos o eliminarlos.
Dentro de ese universo, el 54% exige una eliminación total para reemplazarlos por otro método de votación, mientras que el 28,5% propone una reducción drástica de su uso.
El terreno que se abre para los outsiders
Con ese escenario de desafección como telón de fondo, la encuesta indagó en la predisposición hacia figuras ajenas a la política tradicional. La apertura llega al 69,4%, aunque con una condición fuerte: el 57% advierte que evaluaría a la persona, su perfil y su propuesta antes de darle el voto.
Solo un 12,3% buscaría de manera deliberada una opción netamente externa al sistema político. El resto se mueve entre la curiosidad y la cautela.