El abanderado argentino vuelve a competir en su ciudad y hay un detalle que nadie vio venir
El abanderado argentino Rubén Rézola vuelve a la alta competencia y lo hace en su propia ciudad. Pero hay algo que confesó sobre lo que significa competir ante los suyos que sorprendió a todos.
Rubén Rézola, referente del canotaje nacional, será parte del equipo argentino de K4 500 metros este miércoles a las 11.20 en la Laguna Setúbal. El palista santafesino, que tuvo el honor de llevar la bandera nacional en la ceremonia inaugural de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, regresa a la alta competencia después de una pausa en su carrera y lo hace nada menos que en la ciudad donde se formó.
El Comité Olímpico Argentino (COA) presentó a los 658 deportistas que integran la delegación nacional y confirmó que Rézola compartirá el rol de abanderado con Sofía Cairó, jugadora de hockey sobre césped y reciente campeona del mundo. Para el palista, la distinción adquiere un significado especial por todo lo que representa volver a competir en casa.
Un regreso con sabor a casa
Rézola competirá en la prueba de K4 500 metros, una embarcación de cuatro palistas, junto con Agustín Vernice, Manuel Orero y Gonzalo Carreras. La cita es este miércoles a las 11.20 en la Laguna Setúbal, el mismo escenario donde se disputarán las pruebas de velocidad del canotaje entre el 23 y el 25 de septiembre, en la Costanera Este.
El slalom, la otra modalidad del canotaje incluida en el programa de Santa Fe 2026, tendrá lugar en el Lago del Parque del Sur durante las mismas jornadas. Ambos escenarios están ubicados en la ciudad de Santa Fe.
"La expectativa de vivirlo en mi ciudad es incomparable. Estoy agradecido y muy contento, sobre todo por haber vuelto a la alta competencia y poder hacerlo aquí", señaló Rézola en la antesala de su debut en los Juegos.
El mensaje que dejó para los más chicos
El palista destacó el esfuerzo sostenido a lo largo de su carrera y explicó que busca transmitir ese valor a su hija: "Quiero que ella tenga el recuerdo de que, con proyección y trabajo, se pueden lograr las cosas. Que me vea es el premio máximo. Y ni hablar de haber sido abanderado y llevar la bandera de la delegación argentina: eso tampoco tiene precio".
También dejó un mensaje para los más jóvenes: "La única manera de cumplir los sueños es trabajar y ser pacientes. Que sepan que se pueden alcanzar. Con espíritu y entrega, todo llega; hay que ser responsables y no rendirse nunca".
Además, subrayó la importancia de la práctica deportiva: "Ya sea en el alto rendimiento o como un hábito de vida, el deporte es una gran herramienta para mantenerse activo y saludable en lo mental, lo espiritual y lo físico".
Sobre su designación como abanderado de la delegación nacional, fue contundente: "Es la mayor distinción de toda mi carrera deportiva".
Una trayectoria de peso
Rézola participó en tres Juegos Olímpicos: Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020. En su primera experiencia olímpica obtuvo un diploma olímpico junto con Miguel Correa en la prueba de K2 200 metros.
En los Juegos Panamericanos consiguió tres medallas: plata en Guadalajara 2011, oro en Toronto 2015 y bronce en Lima 2019.
