El abandono se apodera de la Peatonal San Martín: ¿qué pasó con las palmeras y los cestos?
¿Qué pasó con las palmeras y los cestos de la Peatonal San Martín? El abandono y el mal uso dejan una postal desoladora que nadie explica. Entrá y conocé los detalles.
La Peatonal San Martín, uno de los paseos más tradicionales de la ciudad, muestra un preocupante estado de deterioro. La falta de mantenimiento y el mal uso de las plantaciones y los dispositivos instalados durante su remodelación en la gestión del exintendente Adán Bahl han dejado al descubierto la peor cara de este espacio público.
Las palmeras que se plantaron a lo largo de todo el trayecto lucen descuidadas; algunas, directamente, están muriéndose. Los cestos de residuos, por su parte, aparecen destruidos, y una decoración patria colocada por los comerciantes para alentar a la Selección Nacional durante el Mundial —que finalizó a mediados de julio— sigue colgando, enrollada en las columnas de alumbrado, como un rezago de un fervor que ya se apagó.
¿Qué evidencia el deterioro?
El paseo, que fue completamente renovado, hoy refleja el paso del tiempo y la falta de cuidados. Las palmeras, que debían ser un símbolo de modernidad y vida, se convierten en un reflejo del abandono. Los cestos de basura, que debían facilitar la limpieza, están rotos y en algunos casos inutilizables.
La decoración alusiva al Mundial, que en su momento le dio color al paseo, ahora permanece enrollada en las columnas de luz, generando una imagen descuidada y hasta peligrosa si se tiene en cuenta que puede interferir con el alumbrado público.
Una postal que preocupa a vecinos y comerciantes
Esta situación no pasa desapercibida para quienes transitan a diario por la Peatonal San Martín. Vecinos y comerciantes observan con preocupación cómo uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad pierde su esplendor. La falta de respuesta de las autoridades agrava la sensación de abandono.
El estado actual contrasta con la expectativa que generó la remodelación integral realizada durante la gestión de Adán Bahl. Ahora, la pregunta que surge es: ¿quién se hará cargo de mantener este paseo en condiciones?