El abogado del sospechoso del caso Rippel habló: qué dijo sobre la deuda y el ADN que falta
La defensa del joven acusado por el crimen de Guido Rippel salió a hablar y apuntó contra la teoría que sostiene la causa. Qué dijo sobre la deuda y por qué la investigación todavía no cierra para él.
La investigación por el crimen de Guido Néstor Adriel Rippel, el joven de 20 años cuyo cuerpo calcinado apareció dentro del baúl de su auto en Potrero Barrero, sigue abierta y sin respuestas definitivas. Mientras se aguardan las pericias balísticas y los análisis de los teléfonos que llevan adelante Cibercrimen y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), la defensa de uno de los dos detenidos salió a marcar la cancha.
«Mi cliente me dice que no fue»
Waldemar Krieger, abogado de Luciano R. (19), el joven señalado como autor material del homicidio, habló con El Territorio y fue tajante: «Mi cliente me dice que no fui y yo le creo». El letrado insistió en que la causa «no está resuelta» y que apenas transita su etapa inicial, con mucho camino por recorrer.
Antes de entrar en la defensa, Krieger dedicó un párrafo a la familia de la víctima: «Para ellos no es un auto nomás lo que se publica, para ellos es el ataúd de su hijo».
Sobre la detención, el defensor sostuvo que su asistido se entregó por voluntad propia: «Dijeron que lo tenían cercado y él se fue solo a la comisaría, ni siquiera pretendió cruzar el río como se dijo».
Sin declaración y con dudas sobre el cuerpo
Luciano R. se abstuvo de declarar en indagatoria. Según su abogado, la decisión se tomó porque «no sabíamos qué había en el expediente todavía». La estrategia es esperar: «Más adelante, cuando se incorporen más pruebas, sí hablará».
Entre esas pruebas, Krieger apuntó a una en particular: el pedido de un perfil psicológico para su defendido y para el otro acusado, Damián C. (22), quien sí declaró pero, según el letrado, «tuvo contradicciones: primero dijo que pasó por ahí, después que Luciano le llamó».
El defensor también sembró una duda que la causa todavía no despejó: «No sabemos con certeza si es el cuerpo de Rippel».
Una amistad de años y un móvil que la defensa descarta
Krieger remarcó que víctima y acusado eran amigos desde la adolescencia: «Jugaron al fútbol y se conocen desde los 14 años». Y agregó que ninguno de los dos detenidos tiene antecedentes penales.
Respecto del móvil que maneja la investigación —una deuda por propiedades que Rippel debía cobrar—, el abogado fue escéptico: «No creo que haya un móvil de crimen, porque matarlo por una supuesta propiedad que era del papá de Luciano y meter a otra persona es muy endeble esa teoría».
Así fue la detención
El letrado reconstruyó el día en que su cliente quedó preso. «Ese día —jueves— a las 8 de la mañana le piden que vaya a declarar a la Policía y se fue caminando. Le dijeron que tenía que entregar su celular y lo dio», relató.
En ese primer momento no quedó detenido y regresó a su casa en Puerto Rico. Pero a la noche todo cambió: allanaron la propiedad y lo detuvieron. «También hablé con la familia, yo quiero saber la verdad», cerró Krieger.
El hallazgo que conmocionó a Posadas
El caso se destapó el miércoles 7 de octubre por la tarde, cuando el dueño de un predio en Potrero Barrero, cerca del aeropuerto de Posadas, llamó a la Policía porque un auto se incendiaba en su terreno. Tras sofocar las llamas, los efectivos hallaron restos óseos totalmente calcinados dentro del baúl.
A partir de allí se hicieron dos allanamientos. En una vivienda de la chacra 111 de Posadas fue detenido Damián C. (22). En paralelo, la Policía llegó al barrio Santa Rita, donde reside Luciano R., quien para entonces ya se había dado a la fuga. Allí se incautaron casquillos que habrían sido usados en el crimen, y se presume que en ese lugar se produjeron los disparos que mataron al hijo de un comisario retirado de Misiones.
El joven de 19 años se entregó luego en la comisaría de Puerto Rico y fue trasladado a Posadas, donde quedó a disposición de la Justicia. La hipótesis más fuerte indica que Guido fue citado la noche del martes 6 por su amigo para resolver esa deuda. Después de dejar a su pareja en la casa, se dirigió al barrio Santa Rita. Fue lo último que se supo de él con vida.
