El abogado que aceptó cinco delitos ya no puede pisar un tribunal de Tucumán
Gustavo Morales aceptó cinco delitos en un juicio abreviado y el Colegio de Abogados de Tucumán ya tomó una decisión sobre su matrícula. La resolución lleva las firmas de la cúpula del Tribunal de Ética, pero lo que viene después es lo que nadie esperaba.
El Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Abogados de Tucumán dispuso la exclusión de Gustavo Morales del ejercicio profesional por cinco años y ordenó la baja inmediata de su matrícula N° 3.924. La medida, formalizada en la Resolución N° 86/2026, se apoya en la condena penal que el propio letrado aceptó en un juicio abreviado.
El fallo disciplinario lleva las firmas de la presidenta del organismo, Carmen Fontán, la secretaria María Belén Ramayo Hernández y el vocal Juan Manuel López Márquez. Los vocales Ernesto García Biagosch y Silvina Exler se excusaron de intervenir en la causa.
La sanción tiene un antecedente directo: la condena firme a tres años de prisión condicional e inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos por seis años que Morales aceptó el 3 de julio de 2025 ante el juez Guillermo José Di Lella. La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos que lidera Mariana Rivadeneira.
Los cinco delitos que reconoció
En el acuerdo abreviado, el abogado admitió la autoría de cinco delitos en concurso real. El primero fue desobediencia judicial, por filtrar a una web el informe psicológico de una menor víctima de abuso. Luego se sumó turbación de un acto legítimo de autoridad, por ausentarse sin justificación de un juicio oral.
La lista continúa con instigación a cometer sedición, por incitar al acuartelamiento de policías a través de redes sociales y WhatsApp. También se le imputó desobediencia judicial reiterada, por acusaciones públicas contra el ministro Fiscal Edmundo Jiménez. El último cargo es falso testimonio reiterado como instigador: se valió de un testigo falso ubicado por antenas telefónicas en Yerba Buena mientras decía haber presenciado hechos en tribunales.
Un trámite trabado desde el primer día
El proceso dentro del Colegio se abrió de oficio al día siguiente de la condena penal, por impulso del Consejo Directivo que encabeza el vicepresidente Martín Lucio Terán. Durante el trámite, Morales presentó planteos de inconstitucionalidad, pedidos de nulidad, recusaciones y licencias sucesivas. El cuerpo colegiado los rechazó por improcedentes y los calificó como un entorpecimiento deliberado bajo la doctrina de los "recursos ad infinitum".
La causa a prueba terminó sin que el letrado aportara elementos de descargo que desvirtuaran los hechos ya juzgados en sede criminal.
Para fundamentar la exclusión, el Tribunal encuadró la falta en el artículo 35, inciso 2, de la Ley 5.233, el régimen legal de la abogacía en Tucumán, que castiga los delitos que afecten gravemente el decoro y la ética forense. También invocó el precedente "Ricciuti" de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán.
"La magnitud de las infracciones cometidas no admite otra respuesta institucional que la separación definitiva del matriculado del foro local", sentenció la resolución.
Según la legislación vigente, Morales no podrá pedir su rehabilitación profesional hasta que pasen tres años desde el cumplimiento total de las penas penales que le fueron impuestas.