El abogado rompió el silencio y desafió a la fiscal: la insólita explicación sobre el incendio
El abogado de Gasparutti asegura que su cliente es inocente y que el incendio fue un accidente. Pero los peritos encontraron rastros de combustible. ¿Qué pasó realmente en el auto?
Gerardo Luis Gasparutti está detenido por el femicidio de su esposa, María Lucila Pagani, pero su defensor salió a dar batalla: “Él no fue el asesino”, sentenció Lucas Sonzini, dejando en claro que la defensa apunta a un accidente.
La causa dio un giro inesperado cuando los peritos descartaron la versión del conductor, que había atribuido el fuego a la explosión del celular de su mujer mientras se cargaba. Ahora, el letrado intenta desacreditar la imputación y cuestiona las pruebas que maneja la fiscalía.
¿Qué dijeron los peritos?
Los especialistas que analizaron el vehículo no encontraron restos de un teléfono ni de un cargador quemados. En cambio, detectaron un fuerte olor compatible con un líquido combustible, lo que contradice la hipótesis del accidente.
Cuando le preguntaron a Sonzini sobre estas inconsistencias, respondió que su cliente no puede precisar qué ocurrió dentro del auto porque estaba manejando: “Él estaba manejando, así que realmente no tiene muy claro qué fue lo que pasó dentro del vehículo”.
La estrategia de la defensa
El abogado evitó especular sobre las pruebas del expediente, que está bajo secreto de sumario por orden de la fiscal Liliana Copello. Pero dejó entrever cuál será su postura: “Para mí esto ha sido un accidente de tránsito común y corriente, con una gravísima tragedia que ahora se está duplicando”.
Además, cuestionó la imputación sin tener acceso al expediente: “No cierra por ningún lado la hipótesis de la señora fiscal de instrucción, por lo menos con lo que he tenido acceso yo”, concluyó.
El hecho ocurrió el 14 de junio en la Ruta E-53, a la altura del kilómetro 8, en Villa Allende. Gasparutti aseguró que el celular provocó el incendio y que perdió el control del Renault Sandero. Pagani sufrió graves quemaduras y murió cuatro días después en el Instituto del Quemado.
María Lucila Pagani era trabajadora nodocente de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC, integraba la Comisión Interclaustros de Derechos Humanos y también daba clases en instituciones de nivel medio y superior.