El abuelo no escuchaba bien y le decían 'te escucho pero no te entiendo': su nieto y otros pampeanos crearon una app que ya se usa en General Acha
Un abuelo le decía a su nieto 'te escucho, pero no te entiendo'. El nieto, dos pampeanos y otros dos compañeros crearon una app que ya se usa en General Acha. ¿Qué hace exactamente?
Cinco estudiantes de Ingeniería en Sistemas de la UTN desarrollaron Charli, una aplicación para que los fonoaudiólogos asignen ejercicios y sigan la evolución de personas con hipoacusia. Ya está en etapa de prueba y comenzó a usarse en General Acha.
Una estudiante oriunda de General Acha forma parte del equipo que creó una herramienta digital para complementar los tratamientos fonoaudiológicos. Se trata de Agostina Landi, una de los cinco jóvenes de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Facultad Regional Córdoba de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que dio vida a Charli.
Junto a ella trabajaron el pampeano Enrique Barros, Uriel Lejtman, Marcos Pomenich y Francisco Figueroa. Los cinco desarrollaron la aplicación como proyecto final de carrera y ahora buscan ampliar su utilización para seguir perfeccionándola.
Qué es Charli y para quiénes está pensada
La aplicación está destinada a personas con hipoacusia, una disminución parcial o total de la capacidad auditiva. Su objetivo es extender el tratamiento más allá del consultorio: facilitar la práctica cotidiana de los ejercicios indicados por los profesionales y ofrecer un seguimiento de los avances de cada paciente.
La herramienta ya se encuentra en etapa de prueba y comenzó a ser utilizada en General Acha por la fonoaudióloga Virginia Romero con sus pacientes. En esta instancia, los desarrolladores buscan sumar a otros profesionales interesados en probar la aplicación y aportar sus experiencias.
Cómo funciona el seguimiento diario
Charli se organiza a través de un panel web desde el cual los fonoaudiólogos pueden registrar a sus pacientes, preparar sesiones de ejercicios y establecer los días y las habilidades auditivas que se trabajarán. Las actividades pueden diseñarse manualmente o con asistencia de inteligencia artificial.
Una vez vinculada la cuenta del paciente con la del profesional, las sesiones quedan disponibles para realizarlas cada día. La aplicación incorpora un grillo verde como mascota y un sistema de rachas que busca incentivar la constancia en la práctica.
Al finalizar los ejercicios, los usuarios también pueden indicar si las actividades les gustaron o no. Esa información permite al equipo conocer la experiencia de los pacientes y evaluar ajustes para mejorar el funcionamiento de la herramienta.
Los profesionales, por su parte, pueden consultar qué sesiones se completaron, cuáles quedaron pendientes y cómo se desempeña cada paciente en las distintas habilidades auditivas. El objetivo es contar con información que facilite el seguimiento del tratamiento entre las consultas presenciales.
Una motivación familiar
El proyecto tiene un origen personal. El nombre Charli está inspirado en Orlando Vázquez, abuelo de Uriel Lejtman, y en una frase que resume una de las dificultades que atraviesan muchas personas con hipoacusia: "Te escucho, pero no te entiendo".
A partir de esa experiencia, los jóvenes desarrollaron una herramienta que busca contribuir a la rehabilitación auditiva mediante el uso de la tecnología y favorecer la continuidad de los ejercicios fuera del consultorio.
Si bien la aplicación nació como parte de una instancia académica, sus creadores pretenden darle continuidad y ampliar su alcance. Por eso, durante el período de prueba, convocan a fonoaudiólogos interesados en utilizar Charli con sus pacientes y colaborar con el desarrollo de la plataforma.