El abuelo ya había sido condenado por abuso, pero la nena volvió a vivir un infierno: el padre estalló
Un padre denuncia que su hija volvió a ser abusada por el mismo hombre que ya había sido condenado por un hecho anterior. "Estamos reclamando justicia", dice, mientras la Justicia todavía no responde.
Raúl Fortini se plantó frente a la fiscalía de Resistencia y no se calló nada. Denunció un nuevo presunto abuso contra su hija menor de edad, cometido por el mismo hombre que ya había sido condenado por un hecho anterior contra la nena: su abuelo materno. El sospechoso quedó detenido.
"Estamos reclamando justicia", resumió Fortini este viernes, acompañado por su círculo íntimo. No fue una frase más: es el grito de un padre que ve cómo su hija vuelve a ser víctima de alguien que, según su relato, ya tenía un antecedente judicial grave.
Un antecedente que duele
El caso tiene un capítulo previo. En julio de 2025, el abuelo materno reconoció el primer abuso en un procedimiento abreviado y fue condenado. En ese momento, la niña tenía apenas tres años.
Para Fortini, la condena no alcanzó. Según contó, después de esa sentencia la madre de la menor obtuvo un régimen de tenencia compartida indistinta. El padre apeló esa decisión y cuestionó con dureza que se haya autorizado ese esquema pese a los antecedentes que pesaban sobre el abuelo.
El Día de la Madre y un cambio que heló la sangre
El episodio que derivó en la nueva denuncia habría ocurrido durante el fin de semana del Día de la Madre de 2025. Cuando la nena regresó con su familia, algo no cerraba. "El cambio de ánimo fue rotundo, fue abismal", describió Fortini. La menor estaba evasiva y la familia sospechó de inmediato que algo malo había pasado.
Dos días después, según el relato del padre, la nena contó lo que habría sucedido y se radicó una nueva denuncia contra el abuelo materno. Fortini además aseguró que la niña fue llevada hasta la vivienda del hombre a pesar de que existía una prohibición judicial para hacerlo.
La prueba clave y la investigación
Tras la denuncia, se realizó una Cámara Gesell en diciembre de 2025. Fortini sostuvo que esa prueba es central para el expediente. La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Investigación N°1.
También intervino la Línea 102 y la niña quedó bajo la custodia de su padre. Hoy permanece con él. La menor recibe acompañamiento psicológico semanal desde hace más de un año.
"Mi hija está bien, está contenida", afirmó Fortini, aunque admitió que el temor en la familia creció después de lo ocurrido.
El reclamo ahora es concreto: que la Justicia avance sobre la segunda denuncia, determine qué pasó y deslinde responsabilidades. Fortini también apuntó contra la madre de la nena por lo sucedido.
Por tratarse de una menor de edad y de una denuncia por un delito contra la integridad sexual, este medio preserva la identidad de la niña y cualquier dato que pueda identificarla.