El accidente en Valle Fértil en el que murió una docente que dio clases en parajes de Caucete
¿Quién era la mujer de 52 años que murió al chocar su moto contra un guardarraíl en Valle Fértil? Detrás del hecho trágico hay una historia de docencia en parajes remotos y un emprendimiento que nació tras una enfermedad.
Anabel Albornoz tenía 52 años y falleció al chocar su moto contra un guardarraíl. La noticia conmovió a la comunidad educativa de San Juan: durante años se dedicó a enseñar música en zonas rurales y a organizar campañas solidarias para los pueblos donde trabajaba.
El siniestro ocurrió en Valle Fértil y la identidad de la víctima se conoció a través del medio local Info Valle Fértil. Anabel Albornoz no era una docente más: su paso por las escuelas dejó una marca profunda entre alumnos y colegas, que la recordaron con afecto tras el trágico desenlace.
Una profesora con vocación por los lugares más alejados
Albornoz se desempeñó como profesora de Música, en especial en parajes alejados de la provincia como Las Chacras y Laguna Seca, en el departamento Caucete. También trabajó durante años en los colegios Santa Rosa y Don Bosco.
Su tarea no terminaba en el aula. En 2006 organizó actividades solidarias y viajó con su coro a esas localidades, donde tomó contacto directo con las carencias de los pobladores: falta de servicios básicos y de transporte para emergencias sanitarias.
Junto a sus alumnos, impulsó un gran concierto para recaudar fondos y lograr un vehículo para la comunidad, que hasta entonces debía trasladarse en carreta cuando había una urgencia médica. Con el apoyo de Salud Pública, el objetivo se cumplió.
“Los seres humanos estamos en el mundo para servir”
Según consignó Info Valle Fértil, la docente solía repetir esa frase y buscaba transmitirles esa convicción a sus estudiantes. Sostenía que no hacían falta grandes recursos para ayudar, sino voluntad y compromiso. Muchas de las iniciativas, contaba, se financiaban con el aporte de los propios integrantes del grupo.
Su historia personal también tuvo momentos difíciles. Un diagnóstico de enfermedad autoinmune la obligó a dejar la docencia. Lejos de rendirse, buscó una alternativa para generar ingresos para su familia.
De las aulas a los chocolates artesanales
Así nació “Bichito de Luz”, un emprendimiento de chocolates que desarrolló junto a su marido y sus dos hijos. En 2020, a los 45 años, contó que llevaba seis años con el proyecto. Elaboraba bombones y diseñaba sus propios envoltorios para ofrecer productos personalizados a restaurantes, colegios y eventos.
Incluso había preparado una línea especial para la Fiesta Nacional del Sol, inspirada en la temática de aquella edición: “Evolución, lo que nos pasó nos hace más fuertes”. Sus creaciones incluían referencias al eclipse, un dinosaurio, la grieta y Tere, la niña protagonista de la celebración.
Con creatividad y perseverancia, Anabel había encontrado una nueva forma de trabajar después de una enfermedad que le cambió la vida. Este viernes, la noticia de su muerte en un choque en Valle Fértil provocó un fuerte impacto en quienes la conocieron y en las comunidades donde dejó su huella solidaria.