El acordeón misionero sonó en Oberá Sinfónico: quién llevó la Orquesta que sorprendió al público
Se esperaba un número más del montón, pero la Orquesta de Acordeones del CEMU se llevó todas las miradas en Oberá Sinfónico: 21 chicos de seis localidades misioneras y un instrumento que no piensan soltar.
La Orquesta de Acordeones del CEMU, con base en Aristóbulo del Valle, se subió al escenario de Oberá Sinfónico y puso la cuota de música regional en el encuentro. El grupo, dirigido por Ariel Pirelli, está formado por 21 chicos y jóvenes que mostraron el trabajo que vienen haciendo desde hace dos años.
La propuesta reúne a integrantes de entre 7 y poco más de 20 años, que llegan desde distintos puntos de la provincia. Además de Aristóbulo del Valle, participan alumnos de Fracrán, Dos de Mayo, Jardín América, Salto Encantado y Ruiz de Montoya, una muestra del alcance que tomó el proyecto formativo.
Un proyecto que creció y se reinventa
Pirelli contó que la orquesta tuvo una buena recepción desde el arranque y que el año pasado llegó a tener 25 integrantes. Hoy son 21, después de que algunos jóvenes se mudaran a otros lugares para seguir estudiando.
El acordeón no es un instrumento elegido al azar: para el director, es una marca de identidad misionera. “El acordeón es un instrumento que está siempre a nuestro alcance, es un instrumento que nos identifica a nosotros como misioneros”, afirmó. La idea de armar la orquesta nació justamente para revalorizarlo y para que chicos y jóvenes tengan un espacio donde hacer música en conjunto.
Instrumentos prestados para que nadie quede afuera
El acceso a los acordeones también es parte de la propuesta. La mayoría de los integrantes tiene el suyo, pero desde el CEMU se prestan instrumentos a quienes quieren sumarse y no cuentan con uno.
Sobre la experiencia en Oberá Sinfónico, Pirelli destacó la chance de compartir conocimientos y aprender junto a músicos, docentes, directores y estudiantes. “Una oportunidad increíble para la gente, para profes, para directores, para alumnos que quieran capacitarse y compartir música”, expresó.
El director valoró especialmente los encuentros y conciertos que reúnen a gente del ambiente, permiten intercambiar experiencias y seguir aprendiendo. Consultado sobre la posibilidad de volver en próximas ediciones, no dudó: “Somos los primeros que vamos a decir que estamos acá”.
La participación de la Orquesta de Acordeones del CEMU le aportó al encuentro una expresión musical bien arraigada a la identidad misionera y dejó a la vista el trabajo que hacen niños y jóvenes de distintas localidades para mantener viva la tradición del acordeón.