El acordeonista que llevaba el chamamé en la sangre murió a los 59 años
El chamamé entrerriano perdió a uno de los suyos: el acordeonista que llevaba el legado de los Dimotta en las manos y que dejó discos clave para el género. La noticia golpeó al ambiente litoraleño y este sábado todos hablaban de su herencia.
El chamamé entrerriano está de luto. Ricardo Dimotta, acordeonista y compositor, falleció a los 59 años, según se conoció el sábado 7 de noviembre. La noticia generó un profundo pesar en el ambiente de la música litoraleña, donde su nombre estaba ligado tanto a la interpretación como a la composición y a la tarea de mantener vivo el repertorio tradicional.
Dimotta no era un músico cualquiera: llevaba el chamamé en la sangre. Nieto de Abelardo Dimotta e hijo de Héctor Armando Dimotta, continuó el legado de una familia fundamental para el género en Entre Ríos, pero se las ingenió para construir una identidad propia sobre esa base.
Una familia de referencia
Su abuelo, Abelardo Dimotta, nacido en Villaguay, fue uno de los grandes referentes del chamamé. Su padre, Héctor Armando, siguió esa tradición como acordeonista y compositor. Ricardo mantuvo ese vínculo con la música, aunque sumó una formación académica que le permitió desarrollar un estilo personal.
Ese recorrido lo llevó a pisar escenarios clave para la difusión del género, como la Fiesta Nacional del Chamamé de Corrientes y el Festival de Chamamé de Federal.
Los discos que dejó
Entre sus producciones discográficas se destacó Dimotta por Dimotta, difundido en 2017. El álbum reunió composiciones de Abelardo y Héctor Armando junto con obras de otros autores, e incluyó Tuve penas de un amor, una creación propia realizada junto a Orlando Ocampo.
Otro de sus trabajos fue Natura, un proyecto integrado por trece canciones que incorporó acordeones, bandoneones, guitarras, voces, flauta, violín y violonchelo, además de sonidos de la naturaleza. Según informó El Heraldo en 2021, esa producción fue declarada de interés cultural por el Gobierno de Entre Ríos.