El actor que eligió Villa de Merlo para descansar y despidió a Sandro en la pantalla
Ochenta y dos años y una carrera que lo llevó de la televisión al teatro, pero también a las sierras de San Luis. El actor que se enamoró de Merlo y que encarnó a Sandro en su última etapa murió este martes.
El actor Antonio Grimau murió este martes 20 de octubre a los 82 años, según confirmó la Asociación Argentina de Actores y Actrices. Tenía una relación afectiva con Villa de Merlo, donde vivía su hija Luciana con sus cuatro nietas, y que lo llevó a visitar la localidad con frecuencia.
Su fallecimiento generó repercusión en el ambiente artístico argentino, donde desarrolló una trayectoria de más de seis décadas en televisión, cine y teatro.
Un vínculo que nació en familia
Grimau había descubierto las sierras de los Comechingones a través de su hija, que se radicó en Merlo. Esa conexión familiar lo convirtió en un visitante habitual: solía llegar para descansar y compartir las fiestas.
En diciembre de 2017, durante una de esas estadías, concedió una entrevista exclusiva a InfoMerlo en la que repasó su carrera, sus proyectos y su amor por la ciudad.
“Por supuesto que como tanta otra gente me enamoré de Merlo y ahora tengo la necesidad de llegarme aquí para las fiestas o para algún evento importante”, había expresado entonces. También destacó el clima, los paisajes y la tranquilidad que encontraba durante sus visitas.
El desafío de ser Sandro
En esa misma conversación, uno de los temas centrales fue su interpretación de Sandro en la miniserie Sandro de América, dirigida por Adrián Caetano y estrenada en 2018. Grimau había sido convocado para representar al cantante en la última etapa de su vida.
“Tuve la suerte y el honor de ser convocado para hacer la última etapa de la vida de Roberto Sánchez. Fue un regalo enorme de la profesión”, le dijo a InfoMerlo. Su trabajo le valió posteriormente un premio Martín Fierro.
Una carrera de seis décadas
Nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, su nombre verdadero era Antonio Rebolini. A lo largo de su carrera participó en producciones televisivas como Trampa para un soñador, Ricos y famosos, Soy gitano y Padre Coraje, además de numerosas obras teatrales y películas.
Su relación con Merlo también tuvo una expresión pública en marzo de 2017, cuando respaldó el reclamo para evitar el cierre del espacio cultural Amigos de Merlo. En un video difundido entonces, defendió la continuidad del teatro y su importancia para la comunidad.
En aquella entrevista de fin de año, después de meses de grabaciones y funciones teatrales, había encontrado una manera sencilla de describir lo que significaba la ciudad para él: “Merlo es un remanso”.
