El actor que estuvo dos años sin trabajo y la llamada que no podía creer: “Le corté el teléfono”
Después de dos años alejado de los escenarios, un actor revela el momento de incredulidad que vivió cuando le ofrecieron un papel clave. ¿Cómo reaccionó ante la llamada que reactivó su carrera y qué confesiones personales hizo sobre su vida a los 52 años?
Después de un parate laboral que se extendió por dos años, un actor argentino encontró su salvación en un llamado inesperado que, al principio, le pareció una broma. Su reacción fue tan extrema que colgó el teléfono, forzando a su salvador a contactarlo por videollamada para que le creyera. Hoy, a sus 52 años, vive un renacer profesional en uno de los teatros más emblemáticos de Buenos Aires.
Matías Santoianni, conocido por su papel en “Gasoleros”, reveló los motivos detrás de su prolongada ausencia de las tablas y las pantallas. “Primero, porque no tenía ofertas de trabajo, y segundo, lo pude hacer porque tenía un ahorro que me permitía poder darme ese lujo de estar parado dos años hasta que aparezca algo que realmente valiera la pena”, confesó el artista a TN Show.
Lejos de ser una etapa de angustia, Santoianni describe ese tiempo como un período crucial de autoconocimiento. Para él, fue una oportunidad para redefinir sus prioridades en la vida. “Me vino bien para conocerme a mí, para ver dónde estaba parado, qué es lo que quería, qué es lo que no quería”, reflexionó.
Sentado en el teatro Lola Membrives, donde actualmente forma parte del elenco de “Rocky”, el actor compartió una revelación personal. “Descubrí que ya tengo 52 años, que ya no hay mucho hilo y que ya quiero ser feliz con muy pocas cosas”, afirmó con emoción, enumerando los placeres simples como estar con amigos, regar su jardín o viajar a Mar del Plata.
La llamada que cambió todo
El camino hacia “Rocky” comenzó casi por casualidad. Un amigo en común con Nico Vázquez, protagonista y cabeza de la obra, comentó que Santoianni estaba sin trabajo. La respuesta inicial de Vázquez fue que tenía “todo el cupo lleno”, pero dejó una puerta abierta: “si hay posibilidad, me gustaría que El Negro esté”.
Siete meses después, Vázquez cumplió su palabra. “Me llamó y me dijo: ‘¿Te querés sumar a *Rocky*?’. Lo cual no lo podía creer porque dije: ‘Es mentira’. De hecho, le corté el teléfono. Hasta que no me hizo videollamada no le creí”, recordó Santoianni sobre el momento clave que reactivó su carrera.
Al consultarle si sintió miedo al sumarse al éxito teatral de la calle Corrientes, el actor fue categórico: “Claro que me cagué”. Explicó que, aunque aceptó de inmediato la invitación para hacer una función, fue con una valentía más aparente que real. Sin embargo, destacó el ambiente de equipo que encontró. “Él arma equipos y no es algo que pase mucho en los elencos. Todos están al servicio del equipo”, afirmó.
En la obra, Santoianni da vida a dos personajes: Miguel, un ayudante del entrenador de Rocky, y al Sr. Gazzo, el mafioso para el que el protagonista trabaja como matón. Su agradecimiento hacia Nico Vázquez es profundo: “Nico Vázquez me cambió la vida a los 52 años ¿Cómo no le voy a estar agradecido? Si me dio la posibilidad de volver a trabajar, de reencontrarme con la profesión, de darme un lugar en la Calle Corrientes”.
Un nuevo comienzo a los 52
Con una nueva estabilidad, Santoianni mira al futuro con esperanza pero sin ansias. Sobre la posibilidad de que “Rocky” sea un trampolín para otros proyectos, especialmente en televisión, se mostró optimista pero pragmático. “Sí. Me gustaría volver a la tele si hay tele, pero si no, estoy muy feliz acá”, expresó.
Incluso bromeó con la idea de permanecer en la obra por mucho tiempo. “Ojalá yo esté acá y me digan ‘mirá, vamos a hacer *Rocky 8*’. Yo me quedo a vivir”, afirmó, destacando el trato excepcional que recibe en la producción, desde la calidad del catering hasta el ambiente laboral. “Esto me hace feliz”, concluyó.
El actor también comparó la energía de las funciones actuales con sus mejores épocas junto a Sandro, y reflexionó sobre el contexto económico. “Con la situación como está, hoy la prioridad no es ir al teatro, la prioridad es comer”, señaló, valorando aún más la oportunidad que tiene.
La vida detrás del actor
Fuera del escenario, Matías Santoianni se define como una persona sensible, un rasgo que valora y no quiere perder. “Yo soy sensible, no quiero perder esa sensibilidad”, afirmó, compartiendo que se emociona con gestos cotidianos como un atardecer o un elogio de un amigo.
La charla también tocó temas personales profundos, como la pérdida de seres queridos y la paternidad. El actor confesó que, a sus 52 años, no se arrepiente de no haber tenido hijos. “Es una responsabilidad muy importante. Tal vez no estoy preparado”, reflexionó, admitiendo que los vaivenes de la profesión y la situación económica le generaron dudas. “No me quedó esa asignatura”, concluyó al respecto.
En el plano sentimental, Santoianni reveló que lleva dos años de relación con una mujer que no pertenece al medio artístico. Aclaró que no conviven y que el matrimonio no está en sus planes inmediatos. “Tampoco pensamos en el casamiento”, finalizó, dejando en claro su enfoque en el presente y en la felicidad que ha logrado reconstruir.