El actor que se juró un papel a los 20 años llega a Santa Rosa con una obra que habla de la crisis del teatro
El teatro argentino no la pasa bien y Roly Serrano lo sabe de primera mano: este viernes llega a Santa Rosa con una obra que soñó durante años, en medio de un sector que apenas sobrevive. Lo que dijo sobre los precios de las entradas y el futuro de la actividad.
Roly Serrano sube a escena este viernes a las 21 en el Teatro Español con "Yepeto", la pieza de Tito Cossa que soñó interpretar desde joven. La gira provincial seguirá el sábado en General Pico y cerrará el domingo en otra localidad cercana.
El actor dialogó días antes con el programa La Pampa Va, que se emite los domingos a las 10 por Radio Noticias FM 99.5, y adelantó detalles de su visita: la delegación llegará el jueves por la tarde y reservará el viernes para recorrer medios locales y reencontrarse con el público pampeano.
Bajo la dirección de Jorge Scorpanetti y con música original de Martín Bianchi, Serrano compartirá el escenario con dos jóvenes talentos: Candelaria Saldano y Nando Castellanos. Las entradas ya se pueden conseguir en las boleterías del complejo o en el sitio web teatrosantarosa.ar.
Un anhelo que viene desde los primeros pasos
Para Serrano, ponerse en la piel del viejo profesor de "Yepeto" es la concreción de un deseo que arrastra desde que arrancaba en la profesión. Recuerda haber visto la obra cuando recién empezaba y haberse prometido interpretarla al alcanzar la edad y la madurez que el papel exige.
El actor también evocó con emoción su primera vez en el Teatro Español, cuando presentó el unipersonal "El novio de la memoria", dedicado al fotógrafo asesinado José Luis Cabezas. "A pesar de no ser una figura masivamente conocida en ese entonces, la sala de 420 localidades se llenó", recordó, y calificó esa experiencia como "mágica".
Con la expectativa de repetir esa convocatoria, Serrano expresó su deseo de que se fijen precios populares y accesibles para que nadie quede afuera del teatro.
Un sector que no levanta cabeza
El actor trazó un panorama reflexivo sobre el crítico presente del teatro argentino, golpeado por la recesión. Según su análisis, "las producciones netamente comerciales apuntaladas por grandes figuras son las únicas que logran mantenerse a flote", mientras "hay otras propuestas que sufren para llenar las salas", incluso con elencos de peso.
A ese escenario se suma, según Serrano, la desaparición total de la ficción en la televisión nacional. El vacío de tiras y telenovelas empujó a una enorme masa de actores hacia el teatro de autogestión, lo que multiplicó las carteleras porteñas y las giras federales. Aunque valora que las obras lleguen a ciudades alejadas de las capitales, advierte que el desplome del poder adquisitivo pone en riesgo la supervivencia de la actividad.
Hay compañías que optan por el formato de cooperativas independientes para no depender de subsidios estatales ni de productores, pero chocan con un obstáculo insalvable: a la población no le sobra un peso para pagar una entrada. El actor vinculó esta asfixia cultural con las penurias de los jubilados y de los trabajadores que encadenan múltiples empleos para subsistir.
"Nos mienten", dijo sin tapujos
En el tramo más ácido de sus declaraciones, Serrano descargó su indignación contra el rumbo de la gestión de Javier Milei. Cuestionó el severo endeudamiento público de la Casa Rosada y lanzó un interrogante directo: "¿Dónde están las obras o las inversiones que justifiquen semejante deuda? Las rutas de la región están destruidas y las escuelas públicas se caen a pedazos".
El protagonista de "Yepeto" acusó al Gobierno nacional de sostener un relato de falsedades: "Nos mienten descaradamente mientras el deterioro económico real se palpa todos los días en la pérdida masiva de empleos y en el cierre definitivo de miles de empresas".
Serrano aclaró que su bronca no nace de una situación personal vulnerable —"por suerte, hoy tengo garantizado el plato de comida en mi mesa", graficó—, sino de la empatía ante el dolor colectivo y la cantidad de compatriotas que atraviesan privaciones extremas. Aunque reconoció los errores económicos heredados de administraciones anteriores, consideró que las políticas vigentes agravan la crisis de manera exponencial y manifestó su desconcierto ante el respaldo político que la gestión libertaria todavía conserva en ciertos sectores.