El acusado de matar a “Toño” Tula sorprendió a los jueces: “Nos criaron a lo salvaje”
¿Qué pasó en el juicio por el crimen de “Toño” Tula? El acusado se durmió, no recordaba su edad y soltó una frase que nadie esperaba. Los detalles que dejan helado a cualquiera.
En un arranque de juicio que dejó a todos atónitos, Cipriano “Chipi” Alarcón Hernández, el peón acusado de torturar y asesinar a Nicolás Antonio “Toño” Tula, protagonizó una escena insólita: se quedó dormido mientras los jueces intentaban interrogarlo y, cuando lograron que hablara, aseguró que no entendía nada de lo que estaba pasando.
El debate oral comenzó este miércoles en Las Heras, Santa Cruz, por el crimen ocurrido en mayo de 2023. Alarcón, de 57 años según el expediente, está imputado por el homicidio del peón rural, aunque la fiscalía sostiene que actuó junto a un familiar adolescente, declarado inimputable por una discapacidad mental.
Un acusado que no sabe su edad ni su documento
Antes de entrar en el fondo del caso, el tribunal quiso establecer datos básicos del acusado. Pero las respuestas de Alarcón Hernández no hicieron más que aumentar la confusión. Dijo que era soltero, que tenía cinco hijos y que vivía en Las Heras, pero no pudo recordar su número de documento ni el año de su nacimiento. Solo acertó con el día: cumple años el 4 de febrero, aunque en la causa figura el 24.
Cuando le preguntaron cuántos años tenía, afirmó que había cumplido 60, muy lejos de los 57 que constan en el expediente. El hombre, visiblemente deteriorado, incluso se quedó dormido en plena audiencia, lo que obligó a los jueces a pedirle que se acercara al micrófono y hablara con claridad.
“Nos criaron a lo salvaje”
La situación se volvió aún más desconcertante cuando el tribunal le preguntó si había ido a la escuela o si sabía leer y escribir. La respuesta de Alarcón fue contundente: “Nos criaron a lo salvaje”. Además, remarcó que no entendía nada de lo que estaba ocurriendo.
El acusado también contó que nació en Las Heras, que sus padres habían fallecido y que desde los 17 años trabajaba en una estancia, donde vivió durante décadas con su pareja. Sobre su salud, negó problemas de audición, pero admitió que estaba enfermo desde hacía unos quince días y que estaba tomando medicación.
Decidió no declarar
Cuando los jueces le explicaron que tenía derecho a declarar o a guardar silencio, Alarcón Hernández optó por no hablar. Pero no fue tan simple: siguió interviniendo de manera desordenada, respondiendo algunas preguntas sin conexión y otras con evasivas. Ante este panorama, el tribunal resolvió no tomarle declaración formal.
El juicio, presidido por el juez Juan Pablo Olivera, con los vocales Mario Albarrán y Griselda Bard, continuó con la presentación de pruebas y testimonios. La fiscalía, a cargo de los doctores Carlos Rearte y Ariel Candia, busca demostrar la responsabilidad del acusado en el asesinato de “Toño” Tula, un crimen que conmocionó a la comunidad de Las Heras y que ahora espera justicia.