El acusado del crimen del taxista de Allen seguirá preso, pero en su casa: la insólita razón
¿Un acusado de homicidio que no va a la cárcel? Conocé la insólita razón por la que este hombre cumplirá su detención en su casa y no en una celda.
El hombre acusado de matar a Ricardo Marín en Allen no irá a la cárcel, al menos por ahora. Un juez le concedió el arresto domiciliario por 15 días debido a su delicado estado de salud, que le impide estar en una celda común.
La medida fue dictada por el juez de Garantías Julio Martínez Vivot, quien estableció que el imputado no podrá salir de su domicilio, salvo para recibir atención médica en un hospital. El lugar donde cumplirá la detención es una casa en Cipolletti, que ya fue verificada por la defensa.
¿Por qué no puede ir a la cárcel?
El motivo es tan particular como grave: el acusado todavía tiene en su cuerpo la bala que recibió en otro hecho delictivo, ocurrido después del homicidio por el que está imputado. Esa bala le genera complicaciones que requieren cuidados especiales, según la documentación médica presentada por sus defensores públicos, Juan Pablo Chirinos y Manuel Quelín.
Durante la audiencia, Chirinos explicó que tanto los médicos del hospital local como el profesional del Cuerpo de Investigación Forense del Poder Judicial coincidieron en que el estado del imputado impide su alojamiento en un establecimiento penitenciario o en una dependencia policial. "Es imposible que sea alojado en un centro penitenciario o en una comisaría. Por ello pedimos esta modalidad", sostuvo el defensor.
Además, solicitó que el hombre use una tobillera electrónica mientras dure la medida, para tener un control de sus movimientos.
Una decisión excepcional
La fiscal jefe Graciela Echegaray y la fiscal adjunta Laura Tronelli acompañaron el pedido de la defensa, aunque aclararon que se trata de una situación extraordinaria. "Este pedido significa para el Ministerio Público Fiscal una total excepción y se funda solo en la cuestión de salud", señalaron. También recordaron que el imputado fue víctima de otro delito, lo que agrava aún más su situación.
El juez dispuso que en 15 días se presente un informe sanitario para evaluar la evolución del acusado y decidir si se mantiene o se modifica la modalidad de la prisión preventiva. Mientras tanto, el hombre permanecerá bajo arresto domiciliario, con la prohibición absoluta de salir de la casa, salvo por razones médicas.
Este caso, que conmocionó a la ciudad de Allen, sigue dando que hablar. La decisión de permitir que un acusado de homicidio cumpla su detención en su casa, aunque sea por salud, abre un debate sobre los límites del sistema judicial y el tratamiento de los detenidos con problemas de salud.