El acusado por el femicidio de Érika Álvarez se quebró justo cuando iba a hablar
El principal acusado por el femicidio de Érika Álvarez estaba a punto de declarar en la tercera jornada del juicio, pero el tribunal tuvo que frenar todo y llamar al 107: qué pasó con "El Militar" Sosa y qué había admitido días antes.
Felipe "El Militar" Sosa, el principal imputado por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, sufrió una descompensación en plena tercera jornada del juicio en los tribunales tucumanos, minutos antes de prestar declaración.
El episodio se produjo cuando la defensa, a cargo de Marcelo Cosiansi y Rubén Flores, le informó al juez Gonzalo Ortega que el acusado estaba dispuesto a declarar una vez que terminara la exposición de uno de los médicos que participó en la autopsia de la víctima.
Pero apenas les transmitió esa decisión a sus abogados, Sosa advirtió que se sentía mal. El cuadro obligó a una rápida intervención.
El 107 y la interrupción de la audiencia
Ante la situación, el magistrado ordenó convocar de urgencia una ambulancia del servicio de emergencias 107 para evaluar al imputado. Mientras se esperaba la llegada del personal médico, el perito forense siguió en el estrado detallando aspectos técnicos del informe de autopsia.
La audiencia quedó suspendida por un rato hasta que se confirmó que el acusado estaba en condiciones de salud adecuadas para retomar la jornada.
Lo que ya había admitido
El martes, Sosa había reconocido de manera espontánea que fue él quien descartó el cuerpo de la víctima en un basural de Manantial Sur. En esa misma declaración, además, eximió de responsabilidad a su coimputado Jorge "Chicho" Díaz.