El adiós a la reina de la empanada: la historia de superación de Asunción Argüello que conmovió a todo Jujuy
La empanada jujeña perdió a su máxima exponente. ¿Cómo pasó de un humilde puesto callejero a ganar el título nacional? Conocé la historia de superación que estremece a todo el país.
La provincia de Jujuy está de luto: Asunción Argüello, la campeona nacional de la empanada, falleció el domingo 16 de agosto, dejando un legado imborrable en la gastronomía y la cultura popular.
Su historia, marcada por la resiliencia y el esfuerzo, la llevó de vender empanadas en la calle a conquistar el paladar de todo el país.
De un tablón y un anafe al éxito en Alto Comedero
Corría el año 2012 cuando Asunción y su esposo César se quedaron sin trabajo. Con dos hijos que mantener, la pareja decidió apostar por la cocina: comenzaron a vender empanadas jujeñas y api con buñuelos en las calles del barrio Alto Comedero, con un tablón y un anafe como únicas herramientas.
Lo que empezó como una necesidad se convirtió en un emprendimiento familiar que, gracias a la calidad de sus preparaciones artesanales y al cariño de los vecinos, se transformó en un referente indiscutido de la comida regional en la capital jujeña.
El año dorado: el Campeonato Federal de la Empanada
El gran salto a la fama nacional llegó en 2020, cuando Asunción se coronó ganadora del Campeonato Federal de la Empanada. Su receta de carne picada a cuchillo logró nada menos que 19.000 votos del público de todo el país, poniendo a Jujuy en lo más alto del mapa gastronómico argentino.
Dos años después, en 2022, reafirmó su talento al consagrarse bicampeona en el certamen provincial de la especialidad, demostrando que su éxito no era casualidad.
Más que cocina: su paso por la televisión y su legado
Pero Asunción no solo brilló en los fogones. Su carisma y conocimiento la llevaron a formar parte del equipo del programa Aquí te lo contamos en Canal 7 de Jujuy, donde compartía sus secretos culinarios con la audiencia. También participó en el ciclo Entre Líneas, dejando su marca en los medios locales.
Su partida deja un profundo vacío en la identidad jujeña y en el sector gastronómico de Alto Comedero. La recuerdan como una luchadora incansable que defendió las recetas autóctonas y demostró que el trabajo digno puede transformar realidades.
