El adiós a un ícono de Jáchal: Sohar Enrique Aballay dejó un legado imborrable en la cultura y la política
¿Qué legado deja Sohar Enrique Aballay, el maestro que marcó a Jáchal? Su historia, entre la política, el folklore y la amistad, te va a emocionar.
Jáchal llora la partida de Sohar Enrique Aballay, quien falleció a los 79 años y se llevó consigo una vida dedicada a la cultura, el folklore, la política y la docencia. Su nombre quedará grabado en la memoria de varias generaciones.
Maestro rural, sindicalista, diputado provincial, artista, recitador y escritor: así fue Aballay, un hombre polifacético que supo ganarse el cariño y el respeto de su comunidad. Su muerte generó una ola de mensajes de condolencias y recuerdos, entre los que se destacó la despedida de Fabián “Facha” Núñez, quien lo definió como “un jachallero auténtico”.
Un artista de raíz folklórica
La relación de Aballay con el folklore era tan estrecha que, cuando asistía a una peña, solían convocarlo desde el escenario para recitar “El Vallecito” de Buenaventura Luna, con la glosa de Dalmiro Coronel Lugones. Su voz se hizo familiar en los encuentros tradicionales.
Además, fue uno de los primeros en recitar “El Fogón de los Arrieros” en el Anfiteatro Buenaventura Luna, cuando la Fiesta de la Tradición comenzó a realizarse allí. En esas primeras presentaciones, estuvo acompañado únicamente por la guitarra de don Tito Capdevila, un detalle que refleja la sencillez y autenticidad de su arte.
También dejó una grabación de “El Vallecito” junto al Chango Huaqueño, con la glosa de Lugones. Según Núñez, esa interpretación marcó un antes y un después, y su estructura fue adoptada por otros artistas posteriormente.
Su paso por la política y la escritura
En el plano político, Aballay ocupó una banca como diputado provincial, donde se destacó por sus debates y su firmeza. Núñez recordó que solía enfrentarse con solo tres compañeros de bancada a los 26 legisladores del oficialismo de entonces, una muestra de su valentía y convicción.
La escritura fue otra de sus pasiones. Aballay conservaba varias obras inéditas que Núñez tuvo el privilegio de leer, y las describió como textos de gran calidad, llenos de sensibilidad y riqueza literaria. Un tesoro que, quizás, algún día vea la luz.
Pero más allá de los títulos y los escenarios, quienes lo conocieron resaltan su capacidad para cultivar amistades. Núñez afirmó que Sohar hizo “un culto de la amistad”, y que en Jáchal y en otros departamentos siempre encontraba puertas abiertas y charlas interminables sobre política, cultura y sociedad.
Aballay también era padre del fiscal de la UFI del Norte, Sohar Aballay, otro dato que refleja su influencia y legado familiar.
El último adiós
Los restos de Sohar Enrique Aballay serán velados en la Cochería San José, y el sepelio está previsto para este lunes 24 de agosto, aunque el horario aún no fue confirmado. Su partida deja un vacío enorme en Jáchal, pero su voz y su presencia quedarán asociadas para siempre a la historia cultural y folklórica del departamento.