El adiós a una pionera: la mujer que vio nacer a Rada Tilly y se convirtió en su memoria viva
La comunidad de Rada Tilly despide a Loli, la mujer detrás de Ferretería El Hornero, el comercio más antiguo de la ciudad. ¿Qué historia de sacrificio y amor propio escondía su sonrisa?
La comunidad de Rada Tilly llora la partida de María de los Dolores Iglesias Vázquez, "Loli", quien falleció este miércoles a los 78 años. Su nombre quedará grabado en la historia de la villa balnearia, ya que durante décadas estuvo al frente de Ferretería El Hornero, el comercio más antiguo de la localidad.
Los restos de Loli serán velados desde las 20 horas en la sala "A" de la casa velatoria de Avenida Irigoyen 361. La inhumación está prevista para este jueves 6 de agosto a las 10 de la mañana en el Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia.
Una vida entre mostradores y recuerdos
Nacida en Huelva, España, Loli pasó sus primeros años en Tánger, África, antes de emigrar a Argentina con su familia. Su padre, un químico que luego sería docente universitario y fundador de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, buscaba nuevos horizontes. Llegaron a San Nicolás cuando ella tenía 5 años y, cuatro años después, se instalaron en Comodoro Rivadavia, donde su padre ingresó a Petroquímica.
Fue en Kilómetro 8 donde Loli creció, estudió y vivió hasta que, en 1971, un paseo por Rada Tilly cambió su destino para siempre. "Me acuerdo que estaba casada porque me casé a los 21. Todavía vivía en el 8 con mi papá y mi mamá, y pasamos por Rada Tilly. Era el año 71, yo estaba embarazada de Juan Carlos y vimos un letrero que decía se vende", recordó en una entrevista con ADNSUR.
En aquel entonces, la villa era un puñado de casas y comercios, sin servicios, pero con el mar a menos de 500 metros. Adaptarse no fue fácil, pero Loli y su marido, Domingo Flores, encontraron su lugar. En 1976, viendo que no había ferreterías ni materiales de construcción en la zona, decidieron emprender: así nació Corralón Rada Tilly, que luego se convertiría en Ferretería El Hornero.
El sacrificio de una familia emprendedora
El crecimiento de la ciudad impulsó el negocio familiar. Domingo dejó su trabajo en Bridas Castus para dedicarse de lleno al emprendimiento junto a Loli. "Empezamos a darnos cuenta que se trabajaba y yo sola no podía. Tenía mi hijo que tenía unos cinco años. En esa época trabajamos hasta el domingo, no parábamos. Me acuerdo que no teníamos máquina, teníamos que cargar la arena a pala, ir a buscar a la cantera", contó con nostalgia.
El esfuerzo dio frutos. En 1994, la familia formó una sociedad e incorporó a su hijo mayor, Alfonso. Con el tiempo, sumaron nuevos rubros como iluminación, pesca y muebles, y hasta construyeron un segundo piso. Loli trabajó codo a codo con sus hijos Alfonso y Juan Carlos, mientras que Manuel, el tercero, siguió el camino de la odontología.
Para Loli, el comercio era más que un negocio: era un espacio de vínculos. "En Rada Tilly hay muy buena gente, muy buenas personas. Entonces vos no tenés clientes, sino amigos", afirmó. "Vas caminando por la calle y hola Loli, te saluda todo el mundo y eso es lo más lindo que hay".
Su partida deja un vacío enorme, pero su legado de esfuerzo, calidez y comunidad perdurará en cada rincón de la villa balnearia que tanto ayudó a crecer.