El adolescente que atacó una escuela y lo que confesó a sus abogados tras el hecho
Lo que confesó el joven de 15 años a sus abogados tras el ataque en la escuela de Santa Fe revela una historia de aislamiento y pensamientos oscuros que nadie en su entorno había detectado.
Un joven de 15 años permanece bajo custodia tras protagonizar un ataque en una escuela de Santa Fe que terminó con la vida de un compañero de 13 años. Su defensa reveló detalles sobre su estado psicológico y lo que él mismo manifestó, generando más preguntas que respuestas sobre lo ocurrido.
El episodio tuvo lugar en la Escuela N°40 “Mariano Moreno”, ubicada en San Cristóbal, provincia de Santa Fe. Allí, el adolescente protagonizó un tiroteo que resultó en el asesinato de Ian Cabrera, un chico de 13 años.
Tras el hecho, el menor mantuvo contacto con sus abogados, quienes brindaron información sobre su condición actual y lo expresado por el joven durante las entrevistas.
¿Qué dijo el adolescente sobre sus sentimientos?
Según indicó su defensora, el menor atraviesa un cuadro depresivo. De acuerdo a lo que él mismo manifestó, “sentía que no encajaba y quería quitarse la vida desde hacía años”.
Desde su entorno familiar aseguraron que no habían advertido señales que anticiparan un desenlace violento. Esta afirmación contrasta con las declaraciones del propio joven sobre sus pensamientos suicidas de larga data.
La abogada relató que uno de los integrantes del equipo legal pudo entrevistarse con el adolescente poco después del ataque. En un primer momento, el joven no logró explicar con claridad lo sucedido.
“No pudo responder por qué hizo esto. Sentía vergüenza de hablar frente a su madre“, detalló la letrada sobre esa conversación inicial.
¿Cuáles eran sus pensamientos previos al ataque?
Con el correr de la conversación, el menor expresó que desde hacía tiempo atravesaba pensamientos suicidas y una profunda sensación de aislamiento respecto de sus pares. “Sentía que no encajaba“, reiteró la letrada, quien describió el hecho como una situación trágica que impacta tanto en la familia de la víctima como en la del acusado.
En cuanto a las posibles motivaciones, la defensa sostuvo que no hubo un objetivo específico ni un ataque dirigido hacia una persona en particular. Según lo expuesto, el episodio estaría vinculado a su estado psicológico y a un contexto familiar complejo.
“No fue un ataque dirigido. Tiene que ver con algún tipo de reacción psiquiátrica o psicológica“, explicó la abogada con mayor precisión sobre lo ocurrido.
¿Había antecedentes de conductas violentas?
La defensa señaló que, si bien el adolescente presentaba antecedentes de autolesiones y se encontraba bajo tratamiento, no había registros previos de conductas violentas hacia terceros. Esta información fue respaldada tanto por sus padres como por compañeros de la escuela.
En ese sentido, confirmó que el joven había tenido episodios anteriores de autolesión, como cortes en el brazo, aunque insistió en que nunca había manifestado agresividad hacia otras personas antes de este hecho.
Por último, la defensa no descartó que el hecho pueda ser analizado bajo la hipótesis de un suicidio indirecto. Sin embargo, remarcó que será necesario un abordaje profesional especializado para determinar con precisión lo ocurrido en la Escuela N°40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal.