El agro festejó el avance de la Hidrovía y anticipa un alivio clave para el bolsillo del productor
¿Qué significa la licitación de la Hidrovía para el campo argentino? Los detalles del anuncio que promete bajar costos y mejorar la competitividad.
El sector agroexportador celebró este miércoles en Rosario el avance de la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, un proyecto que promete reducir costos logísticos y mejorar la competitividad del campo argentino.
En el marco del 34° Congreso de Aapresid, que se desarrolla hasta el jueves en el Salón Metropolitano, funcionarios y referentes del agro debatieron sobre el futuro del comercio exterior y la infraestructura estratégica.
¿Qué se dijo en el panel sobre la Hidrovía?
El panel reunió a Iñaki Arreseygor, titular de la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables (ANPYN), y a Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, con la moderación de Javier Cervio. Allí se repasaron los ejes del nuevo marco regulatorio, las obras proyectadas y el impacto de la profundización del canal en el precio final que recibe el productor.
Idígoras fue contundente: “La licitación se va a adjudicar los primeros días de septiembre por 25 años. Va a implicar un dragado que hoy está en 34 pies y va a llegar a los 40 pies, más tecnología y mejores balizados. Esto es competitividad exportadora que se va a trasladar a precio a los productores”.
El presidente de CIARA-CEC también destacó la baja en las tarifas de peaje: “La tarifa bajó de US$4,30 a 3,80 en Timbúes a partir de acuerdos basados en datos presentados por la Bolsa de Comercio de Rosario”.
El impacto en los costos logísticos
El aumento del calado permitirá optimizar la capacidad de carga de los buques y reducir los costos de flete internacional. “El calado a 40 pies nos va a permitir la expansión agropecuaria y vamos a tener una baja de costos logísticos. Son 25 años de obras y servicios que se tienen que brindar en la hidrovía”, agregó Idígoras.
Además, anticipó la llegada de inversiones externas: “Vemos que entre este tema y el acuerdo Mercosur-Unión Europea, muchas inversiones europeas en la hidrovía y sobre todo en Rosario van a estar apareciendo en los próximos años”.
Consenso y transparencia
Por su parte, Arreseygor destacó el trabajo conjunto para destrabar la licitación: “El gran diferencial fue la mesa de consenso que logramos entre todas las instituciones, todo auditado por un organismo internacional. A partir de ese consenso logramos enviar un mensaje al mundo, pensando que este es el mayor contrato de dragado y balizamiento del mundo”.
El funcionario también se refirió a la unificación de organismos: “Por el camino nos encontramos con tres áreas del estado superpuestas: la AGP, una Secretaría de Puertos oxidada y un proyecto que no había terminado de despegar; concentramos todo en una agencia eficiente”.
Y anunció la pronta publicación del órgano de control: “Necesitábamos un manual y la semana pasada llegamos a un acuerdo con las provincias ribereñas. Concluimos este borrador y la semana que viene probablemente sea publicado el órgano de control”.
La ventaja estratégica de Rosario
Durante las presentaciones se expusieron datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) que muestran que el 47% de la producción de granos del país se realiza en un radio de 300 kilómetros alrededor de Rosario. En la zona núcleo se concentra el 50% de la soja, el 39% del maíz y el 47% del trigo.
Desde 1992, la producción pasó de 31 millones de toneladas a los 170 millones proyectados para la campaña 2025/26. El modelo AGMEMOD de la BCR proyecta que, con mejoras logísticas y quita de retenciones, la cosecha podría alcanzar las 253,7 millones de toneladas para 2036.
El drama del transporte interno
Uno de los puntos más fuertes del debate fue la distorsión de los costos de transporte. “Hoy un camión de Salta a Rosario es más caro que una tonelada de soja de Rosario a Vietnam. Eso es lo que tenemos que cambiar ayudando con la logística fluvial”, sostuvo Idígoras.
Y agregó: “Tener una producción en la Mesopotamia o en el Chaco y poder bajarla por barcaza a los puertos del Gran Rosario hoy es imposible, a futuro va a ser factible. Y eso va a reducir US$10 o US$15 el costo”.
Para cerrar, Arreseygor adelantó que enviarán un proyecto al Congreso para modernizar la ley de cabotaje de 1944, mientras que Idígoras mencionó la necesidad de avanzar en el plano fiscal: “Tenemos una tarea titánica en lo impositivo; ahora queremos convencer a Toto (Luis) Caputo de bajar la exención de IVA para esta práctica y sus servicios”.