El agua de un campo en El Carril que terminó abasteciendo a la minería
La encontraron mientras buscaban agua para el ganado y hoy abastece a la minería. La historia de un emprendimiento familiar que empezó con un dato que los laboratorios no podían creer.
Lo que empezó como un hallazgo casual en un campo familiar de El Carril se convirtió en una empresa que hoy provee agua a la industria minera de Salta. La historia de Aguas Leach nació de unas perforaciones para el ganado que revelaron una calidad de agua poco común.
Durante años, las perforaciones en Finca Calvimonte, en el Valle de Lerma, se usaron para abastecer al ganado. Pero los análisis de laboratorio mostraron algo inesperado: el agua tenía características excepcionales. "Nos decían que no es normal tener esa agua, que es un privilegio", contó Thomas Leach, fundador de la embotelladora.
La familia decidió dar el salto y construyó una planta desde cero. Importaron la primera máquina embotelladora y en 2024 arrancó la producción con bidones retornables de 20 litros. El modelo de negocio apuntó desde el principio a empresas: "Siempre trabajamos en una configuración B2B, con servicio a empresas, personalizado. No hacemos por el momento venta domiciliaria", explicó Leach.
El salto a las botellas descartables
Hace tres meses, la empresa incorporó una nueva línea para botellas descartables de medio litro y litro y medio. Eso les permitió llegar por primera vez al consumidor final. Hoy la planta produce entre 6.000 y 9.000 bidones por mes, según la temporada, y unas 200.000 botellas descartables mensuales. La distribución en Salta se hace a través de supermercados y distribuidoras que llegan a comercios de toda la provincia.
El crecimiento también trajo clientes de la minería, un sector con exigencias altas. Leach admitió que uno de los mayores desafíos fue responder a pedidos que crecieron de golpe: "Nos daba muchísimo miedo, primero por los tiempos, por la operativa, por todo, pero se puede".
Una empresa manejada por jóvenes
Lo particular del emprendimiento no es solo su origen, sino también quiénes lo dirigen. Thomas Leach tiene 27 años y lidera un equipo de jóvenes profesionales: el ingeniero responsable de la planta y el gerente de fábrica tienen 25. "Yo soy el más grande", resumió entre risas. La compañía emplea a diez personas en forma directa, más un ingeniero consultor, y genera trabajo indirecto a través de distribuidoras y comercios.
El diferencial de Aguas Leach está en el origen: las vertientes de Finca Calvimonte. La firma ya inició los trámites para comercializar el agua como mineral, algo que podría convertirla en una de las primeras de la zona con esa categoría. Cada lote pasa por controles de laboratorio antes de entregarse, un requisito clave para los clientes mineros, que usan el agua como insumo esencial en sus operaciones.