El agua esconde cráteres y la Ruta 22 sigue siendo una trampa mortal
El agua sigue tapando pozos en la Ruta 22 y nadie los ve. ¿Cuánto más habrá que esperar para que tomen cartas en el asunto?
Mientras el temporal ya es historia, la Ruta 22 sigue mostrando las cicatrices: enormes lagunas sobre el asfalto ocultan pozos profundos y mantienen en vilo a los conductores. Las demoras superan la hora en las horas pico, y el peligro acecha en cada metro.
El tramo entre la rotonda céntrica y el sector de Puente 83 es el más castigado. El agua estancada, que parece inofensiva, esconde cráteres y deformaciones que obligan a los automovilistas a frenar casi por completo para no arruinar sus vehículos ni protagonizar choques. El resultado: filas interminables, cuellos de botella y una paciencia al límite.
Maniobras peligrosas y desesperación al volante
La desesperación por avanzar lleva a muchos a realizar sobrepasos en zona anegada, una maniobra que multiplica el riesgo de accidentes. Los autos avanzan a paso de hombre, mientras la ruta que prometía velocidad solo ofrece desolación.
El deterioro no es casualidad. El freno total de la obra pública y el cese de las tareas de conservación por parte del Gobierno Nacional tienen a la ruta en estado crítico. Esto encendió las alarmas en cámaras de transporte, legisladores y vecinos autoconvocados, que exigen una solución urgente.
Río Negro busca tomar el control
Ante este panorama, el Gobierno de Río Negro acelera las gestiones para asumir la jurisdicción de la ruta. El ministro de Obras Públicas provincial, Alejandro Echarren, confirmó que esta semana se reunirán con el área técnica de la provincia y la Fiscalía de Estado para analizar la contrapropuesta enviada por Nación.
“Vamos a analizar algunas cuestiones del convenio de transferencia. La semana que viene elaboraremos nuevamente el documento para volver a enviarlo y ver si podemos firmar de una vez por todas para tomar intervención sobre la ruta”, explicó Echarren.
El funcionario aclaró que el diálogo con Nación nunca se cortó, pero la provincia quiere proteger sus intereses legales y técnicos antes de comprometerse. Además, destacó que hay avances con las empresas contratistas para ceder los contratos paralizados, como el de la rotonda de Choele Choel, y que las firmas mostraron buena predisposición para que Río Negro pueda invertir y resolver el problema vial.