El agua llegó, pero el campo de General Alvear sigue en jaque: ¿cuál es el verdadero problema?
El agua volvió a General Alvear, pero los productores advierten que el alivio no alcanza. ¿Qué reclaman con urgencia? Los detalles que preocupan al sector.
El agua volvió a correr por los canales de General Alvear y los productores respiraron aliviados. Sin embargo, ese respiro no alcanza para tapar una herida que viene de larga data: la falta de rentabilidad amenaza con hacer desaparecer a las explotaciones más chicas.
La noticia de una mejor disponibilidad hídrica para el próximo ciclo productivo renovó las esperanzas de quienes dependen del recurso para mantener sus cultivos. Pero en el sector son conscientes de que el agua, por sí sola, no resuelve los problemas de fondo que arrastra la actividad.
¿Por qué el agua no alcanza?
El principal reclamo de los productores alvearenses es la baja rentabilidad de sus explotaciones. Una situación que, según admiten los propios protagonistas, se viene arrastrando desde hace décadas y que se profundiza especialmente entre los que trabajan a pequeña escala.
El incremento de los costos, las dificultades para sostener la producción y los márgenes cada vez más reducidos conforman un combo letal. Tanto es así que ya hay preocupación por la posibilidad de que algunas explotaciones dejen de ser económicamente sostenibles y terminen desapareciendo.
En ese contexto, el sector vuelve a reclamar soluciones estructurales que permitan mejorar las condiciones productivas y garantizar la continuidad de la actividad agrícola en la región. Mientras tanto, el agua que tanto esperaban llegó, pero el verdadero desafío sigue en tierra firme.