El agua no da tregua: el drama de los campos anegados y la lechería al límite

¿Qué pasa cuando el agua no da tregua? Los productores del norte santafesino luchan contra la inundación para salvar su ganado, mientras Buenos Aires se prepara para lo peor. Conocé los detalles de una crisis que expone la fragilidad de los caminos rurales.

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El agua no da tregua: el drama de los campos anegados y la lechería al límite
El agua no da tregua: el drama de los campos anegados y la lechería al límite

La crisis hídrica golpea sin piedad a dos de las regiones productivas más importantes del país. Mientras en el norte de Santa Fe los productores luchan a diario contra el agua para salvar su ganado, en Buenos Aires las autoridades corren contra el reloj para preparar los caminos antes de que El Niño arrecie. El panorama es desolador y las soluciones, por ahora, parecen llegar tarde.

Evacuación desesperada en los Bajos Submeridionales

En los parajes de Cañada Ombú y El Palmar, en el departamento santafesino de Vera, la situación es límite. Desde fines del año pasado, los Bajos Submeridionales permanecen bajo un manto de agua que no da respiro. Montes y pastizales se convirtieron en enormes lagunas donde la hacienda queda aislada y sin alimento.

Las imágenes que llegan desde el Arroyo Golondrinas son impactantes: decenas de vacunos son arreados a caballo a través de espejos de agua, mientras los productores se mueven en lanchas para guiarlos hacia el puente más cercano, convertido en una suerte de islote de salvación. El desborde del cauce transformó la evacuación en una rutina indispensable para intentar salvar la mayor cantidad de cabezas posible.

El colapso de los caminos rurales paralizó la actividad en la zona. Las huellas de tierra son intransitables, por lo que las familias rurales y los fletes deben improvisar puntos de carga sobre las rutas asfaltadas, donde el paso de camiones jaula es incesante. La preocupación crece porque estos desbordes ocurren incluso antes de las lluvias extraordinarias que se proyectan para los próximos meses.

Alerta en la cuenca lechera bonaerense

A cientos de kilómetros, el escenario climático encendió las alarmas. La Mesa Lechera Provincial se reunió de urgencia en Buenos Aires, encabezada por el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez. Con la presencia de representantes de CARBAP, SRA, FAA y las cuencas tamberas, el foco estuvo en la continuidad de El Niño, que según los pronósticos tiene una probabilidad cercana al 100% de mantenerse e intensificarse durante el trimestre agosto-septiembre-octubre.

La principal inquietud del sector tambero es la transitabilidad. La leche es un producto perecedero que debe retirarse diariamente; una interrupción de pocos días en los caminos implica el colapso financiero de la explotación. Por eso, las autoridades provinciales reforzaron el Plan Estratégico de Caminos Rurales, que ya acumula más de 455 proyectos para asegurar el acceso a 445 tambos, 404 escuelas rurales y más de 200 localidades aisladas.

Entre las medidas de contingencia se incluyen trabajos de abovedado, cuneteo, limpieza de alcantarillas y zanjeo para evitar que los caminos queden sumergidos. Además, la provincia confirmó la compra de maquinaria vial para los municipios y lanzó programas de capacitación para operarios de motoniveladoras, con el objetivo de fortalecer la respuesta local ante los temporales.

Obras que no esperan

Más allá de las soluciones de emergencia, el debate en la Mesa Lechera apuntó a las grandes obras de infraestructura hidráulica. Se repasó el estado de las intervenciones en las cuencas de los ríos Salado y Luján, consideradas estratégicas para regular el flujo de agua en las zonas de mayor aptitud productiva. En el caso del Salado, se insistió en la urgencia de continuar con la etapa 4.2, a cargo del Gobierno nacional, para no neutralizar los avances de la etapa 5 ejecutada por la administración bonaerense.

En ese marco, el Ejecutivo provincial formalizó un pedido a la Nación por $5 mil millones, destinados exclusivamente a consolidar la red vial rural de las zonas tamberas. La intención es evitar que la cuenca lechera sufra las consecuencias de los anegamientos prolongados que hoy devastan al norte santafesino.

También se acordaron medidas de asistencia financiera para los productores, con líneas de crédito bonificadas del Banco Provincia y herramientas del Fondo Agrario por hasta $30 millones por PyME tambera.

El contraste entre la evacuación activa en los Bajos Submeridionales y la preparación preventiva en la pampa húmeda expone la fragilidad del entramado productivo ante los ciclos hídricos extremos. Con El Niño instalado en el mapa nacional, tanto la ganadería de cría como la lechería supeditan su competitividad a la velocidad de las obras y a la resistencia de una infraestructura rural golpeada.

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